En una reciente entrevista realizada por Antonio Novas en su programa «Personalmente«, el economista Orlando Ferreres, presidente de Orlando Ferreres & Asociados, analizó el complejo panorama económico de Argentina para el 2026, haciendo hincapié en la inflación, el consumo y los desafíos del sector industrial.
Inflación y Proyecciones 2026
Ferreres compartió los datos relevados por su consultora, situando la inflación de marzo en un 2,7%. Aunque reconoció que es un número que parece bajo frente a otras consultoras que proyectan por encima del 3%, advirtió que la tendencia se mantendrá estable.
Proyección Anual: Se estima que el año cerrará con una inflación del 27,9% (casi 28%), una leve mejora respecto al 31% del año anterior.
Velocidad de Circulación: A pesar de que la base monetaria no aumenta drásticamente, la velocidad con la que circula el dinero sigue impulsando los precios al alza.
Contexto Internacional: El economista señaló señales negativas del exterior, como el aumento del petróleo y las reacciones en Wall Street, que complican el escenario local.
«Para crecer requerimos un país prácticamente sin inflación. Eso sería fundamental para estar a la par con los demás países que van creciendo», afirmó Ferreres.
Crecimiento del PBI y Sectores Clave
A pesar del contexto inflacionario, Ferreres proyecta un crecimiento del PBI del 2,8% para este año, impulsado principalmente por tres sectores:
Minería
Petróleo
Agricultura y Ganadería
Sin embargo, aclaró que se trata de una «economía a dos velocidades», donde estos sectores extractivos y primarios crecen mientras que la industria manufacturera (como la indumentaria) sufre una caída significativa.
El Desfase entre Salarios e Inflación
Uno de los puntos más críticos de la charla fue la brecha entre el ritmo de aumento de precios y los salarios. Mientras la inflación mensual ronda el 2,7%, los acuerdos salariales de gremios mayoritarios (como Camioneros, Comercio o Sanidad) se ubican entre el 1,5% y el 2%.
Impacto en el Consumo y la Inversión
Ferreres explicó que tras alcanzar picos de consumo a finales de 2025, la situación actual ha cambiado:
Falta de Demanda: Al ser los aumentos salariales menores a la inflación, cae la demanda, lo que frena las inversiones empresariales.
Costos Estatales: El aumento en tarifas de servicios públicos (luz, gas, agua), combustibles y alimentos ejerce una presión difícil de manejar.
Baja Inversión: La inversión bruta interna mensual se encuentra en un 12% del PBI, cuando lo ideal sería rondar el 20%.
Crisis en el Conurbano y Desempleo
La nota más preocupante la dio el sector industrial y textil. Ferreres alertó sobre el aumento del desempleo, especialmente en el Conurbano Bonaerense, donde la cifra alcanzó el 8,6%.
Sectores como el de la confección están operando apenas al 23% de su capacidad instalada, sufriendo fuertemente la falta de demanda y la competencia actual.
¿Cuál es la salida?
Para el economista, la solución para romper esta espiral descendente requiere un ajuste estratégico:
«Primero tienen que aumentar un poco más los sueldos, aunque eso tenga más costo en materia de producción. Es necesario para que haya mayor demanda y, consecuentemente, mayor inversión».
