Cristian «Cuti» Romero se ha consolidado indiscutiblemente como uno de los pilares más importantes de la Selección Argentina y uno de los mejores defensores centrales del planeta. Sin embargo, más allá de los elogios externos y de su gran presente individual, el futbolista cordobés mantiene los pies sobre la tierra. En la antesala del trascendental cruce de cuartos de final del Mundial ante Suiza, el zaguero del Tottenham demostró toda su mentalidad competitiva al realizar una profunda e implacable autocrítica sobre el rendimiento defensivo del conjunto albiceleste.
A pesar de que el defensor de 28 años viene de tener apariciones determinantes en el área contraria, anotando un gol de cabeza clave para iniciar la remontada contra Egipto y participando en la jugada del tanto frente a Cabo Verde, sabe perfectamente cuál es su prioridad adentro de la cancha. El futbolista fue contundente respecto a los tantos que ha recibido el equipo en las últimas presentaciones y no ocultó su fastidio por no poder sostener la valla invicta.
La obsesión por mantener el arco en cero
Para un defensor con el temperamento del cordobés, cada gol recibido se siente como una batalla perdida. «Nos molesta que nos hagan goles. Nos hicieron cuatro en dos partidos, pero siempre estamos a disposición», reconoció el ex-Belgrano de manera frontal. Sus palabras reflejan la exigencia que se vive dentro del plantel argentino, donde no hay lugar para la relajación a pesar de haber conseguido la clasificación a las instancias decisivas de la Copa del Mundo.
Para Romero, las alegrías ofensivas pasan a un segundo plano cuando la solidez de la última línea se ve comprometida. El defensor remarcó que el gol convertido frente al conjunto africano sirvió para recuperar la confianza en un momento sumamente complejo del certamen, pero insistió en que el verdadero foco del grupo debe estar en recuperar la seguridad atrás. «Siempre es lindo convertir, pero nuestra tarea es defender y mantener el arco en cero», sentenció el zaguero, dejando en claro que el equilibrio colectivo es la prioridad absoluta para lo que viene.
El análisis del rival y la mentalidad de la Scaloneta
Pensando en el duro compromiso frente al combinado europeo, que viene de mostrar un altísimo nivel tras dominar a Colombia en su llave, el marcador central anticipó un escenario de máxima paridad. «Mañana va a ser un partido complicado. Creo que Suiza dominó a Colombia. Tiene buenos jugadores», advirtió el central. Además, hizo hincapié en la enorme dificultad que presenta este torneo en particular, asegurando que «está siendo un Mundial competitivo» y que todos los seleccionados que lograron meterse entre los ocho mejores del mundo están allí por estricto merecimiento.
Fiel al estilo que ha caracterizado al ciclo de Lionel Scaloni, la Selección Argentina prefiere evitar las polémicas externas y enfocarse de lleno en perfeccionar sus propias armas. Ante las opiniones cruzadas de la prensa y las especulaciones de los analistas sobre los posibles cruces, Romero fue tajante sobre dónde están puestas las energías de los futbolistas de la Scaloneta. «Nosotros estamos enfocados en el partido de mañana. Cada uno tiene su manera de ver y pensar. Estamos enfocados en nosotros, no en los demás», afirmó con firmeza, demostrando la enorme fortaleza mental de un grupo que sabe abstraerse del ruido exterior para centrar toda su atención en el objetivo principal: seguir avanzando en la cita mundialista.
