Orlando Ferreres advirtió que la economía argentina entrará en recesión y estimó un crecimiento de apenas 0,5% para 2026

La economía argentina atraviesa un escenario de desaceleración que podría derivar en una recesión técnica durante 2026. Así lo advirtió el economista Orlando Ferreres, quien sostuvo que la actividad económica muestra señales de deterioro y estimó que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá apenas entre 0,5% y 0,8% durante este año.

En una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, de FM Estudio 2, Ferreres analizó la evolución de los principales indicadores económicos, el comportamiento de la inversión y las dificultades que enfrenta el Gobierno de Javier Milei para sostener el equilibrio fiscal en un contexto de menor actividad.

La conversación se produjo en la jornada de la 32ª Asamblea de la Unión Industrial Argentina (UIA), en la que se esperaba la participación de representantes del sector industrial.

Ferreres: “El PBI de este año va a entrar en recesión técnica”

Al analizar la evolución de la actividad económica, Ferreres afirmó que la Argentina ya atraviesa un escenario recesivo.

“Yo creo que ya estamos en recesión porque la caída de la actividad en julio fue de 2,8% con respecto al mes anterior, mucho para un mes”, explicó.

El economista también mencionó los datos de su Índice General de Actividad (IGA), que reflejaron una caída interanual de 0,8% en septiembre.

Según detalló, durante los primeros nueve meses del año la actividad acumuló un crecimiento de apenas 0,3%, mientras que la medición desestacionalizada de septiembre mostró una variación positiva de 0,1%.

A partir de esos indicadores, Ferreres consideró que la economía podría experimentar una recuperación parcial durante el último trimestre, aunque insuficiente para revertir el deterioro acumulado.

“Esto nos hace pensar que, si bien va a recuperar en el cuarto algo, el PBI de este año va a entrar en recesión técnica, por lo menos”, sostuvo.

En ese contexto, estimó que el crecimiento económico de 2026 se ubicará entre 0,5% y 0,8%.

Ante la consulta de Novas sobre cuánto podría aumentar el PBI durante este año, Ferreres respondió: “0,5%”.

Y agregó que alcanzar una recuperación mayor será difícil, teniendo en cuenta que en los primeros nueve meses del año el crecimiento acumulado fue de apenas 0,3%.

La inversión, el principal problema de la economía

Uno de los puntos centrales del análisis fue la evolución de la inversión, que Ferreres identificó como el principal obstáculo para impulsar el crecimiento económico.

El economista señaló que la inversión bruta interna fija registró una caída interanual de 5,2% en septiembre.

“Acá lo que falla es la inversión. Lo que no están dando es la inversión”, afirmó.

Al explicar la situación, sostuvo que la Argentina necesita mejorar las condiciones para que las empresas y los particulares destinen recursos a nuevos proyectos productivos.

Ferreres también comparó el nivel de inversión argentino con el de otros países y señaló que, en términos del producto, el indicador local se encuentra por debajo de los valores que considera necesarios para sostener un crecimiento económico significativo.

“Sin un clima de inversión adecuado, no hay forma de que aumente el producto”, advirtió.

En ese sentido, explicó que el crecimiento depende de la capacidad de generar mayor productividad, incorporar valor y desarrollar riqueza.

“Lo único que aumenta el producto es aquello que lleva a que la gente haga más productividad, consiga más valor, consiga riqueza y, por lo tanto, disminuya la pobreza y estemos mejor”, sostuvo.

Menor actividad y presión sobre el equilibrio fiscal

Ferreres también advirtió sobre las consecuencias que la desaceleración económica puede tener sobre las cuentas públicas.

Según explicó, cuando cae la actividad económica también disminuye la recaudación tributaria, especialmente la vinculada al consumo.

“Al caer la actividad, también cae la recaudación, por ejemplo, del IVA”, señaló.

El economista sostuvo que esa situación representa un problema para el Gobierno, que debe continuar buscando recursos o reduciendo gastos para sostener el equilibrio fiscal.

En ese contexto, consideró que la caída de los ingresos tributarios obliga a la administración nacional a profundizar la búsqueda de partidas presupuestarias sobre las cuales realizar recortes.

Sin embargo, remarcó que el problema de fondo está relacionado con la falta de inversión y las dificultades para generar un crecimiento sostenido de la actividad.

Riesgo país y dificultades para conseguir financiamiento

Durante la entrevista, Ferreres también se refirió al aumento del riesgo país y a sus consecuencias sobre las posibilidades de financiamiento de la Argentina.

El economista mencionó que el indicador había llegado a 805 puntos, frente a los 402 puntos registrados en julio.

Según explicó, ese incremento complica las posibilidades de colocar bonos argentinos en los mercados internacionales.

“Eso complica la colocación de bonos internacionales”, sostuvo.

La evolución del riesgo país, junto con la caída de la inversión y la desaceleración económica, forma parte del escenario que Ferreres describió como preocupante para los próximos meses.

La inflación de octubre: Ferreres estimó 1,7%

En el tramo final de la entrevista, Antonio Novas consultó al economista sobre las estimaciones de inflación correspondientes a octubre.

Ferreres anticipó que su proyección se ubica en 1,7%.

“1,7 para octubre”, respondió.

La estimación fue presentada en un contexto en el que el economista también advirtió sobre las dificultades que enfrenta la economía para recuperar el crecimiento durante 2026.

Una recuperación más importante para 2027

Pese al diagnóstico negativo para el cierre de este año, Ferreres proyectó una mejora de la actividad económica durante 2027.

El economista estimó que el crecimiento podría ubicarse entre 2,5% y 3%, incluso considerando el arrastre estadístico que dejaría el último trimestre de 2026.

De esta manera, su análisis plantea un escenario de bajo crecimiento para el presente año, con una economía afectada por la caída de la inversión, la desaceleración de la actividad y las dificultades fiscales.

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