El respaldo de los jóvenes al gobierno de Javier Milei comenzó a mostrar señales de desgaste. Así lo explicó Lara Goyburu, directora ejecutiva de Management & Fit, durante una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente de FM Estudio 2, donde analizó la evolución de la imagen de la gestión nacional y el comportamiento de los menores de 40 años.
Según los datos presentados por la consultora, durante 2025 la aprobación de la gestión entre los menores de 40 años se ubicaba, en promedio, seis puntos por encima de la registrada entre los mayores de 40.
La diferencia llegó a ser todavía más marcada en marzo de 2025, cuando la brecha favorable a los jóvenes alcanzó los 6,5 puntos.
Sin embargo, durante 2026 esa distancia comenzó a reducirse de manera significativa.
“En abril se fue a 1,3”, explicó Goyburu al referirse a la diferencia de aprobación entre ambos grupos etarios. El dato se produjo en un contexto de fuerte caída de la aprobación general del Gobierno: mientras en febrero de este año alcanzaba el 47%, entre abril y mayo se ubicó en torno al 37%.
El cambio se produjo entre los jóvenes
Para la directora ejecutiva de Management & Fit, el dato más significativo no es solamente la caída general de la aprobación, sino quiénes comenzaron a modificar su percepción de la gestión.
“Los menores de 40 años fueron los que empezaron a tener una imagen más negativa de la gestión nacional”, señaló durante la entrevista.
La evolución resulta particularmente relevante si se tiene en cuenta el papel que tuvo ese segmento del electorado en las elecciones de 2023. Goyburu explicó que los jóvenes realizaron entonces una apuesta muy fuerte por Milei y que, incluso dentro de muchas familias, fueron ellos quienes impulsaron entre sus padres y adultos referentes la opción considerada más disruptiva del escenario político.
“Fue una apuesta muy fuerte, no solamente de la propia generación, sino casi a nivel individual, al interior de cada familia”, sostuvo.
Pluriempleo, salarios y falta de mejoras
Entre los factores que podrían explicar el creciente malestar, Goyburu destacó la situación económica que atraviesa buena parte de los jóvenes.
La especialista describió a esta generación como la del “pluriempleo o subempleo”: personas que trabajan menos horas de las que quisieran o que deben sostener dos o tres empleos y, pese a ese esfuerzo, no consiguen mejorar sustancialmente su situación económica.
“El esfuerzo personal diario que se viene haciendo, especialmente esta generación que también es la generación del pluriempleo o del subempleo”, explicó.
A eso se suma, según el análisis de la consultora, el contraste entre las expectativas que generó el cambio político y la falta de una recuperación económica perceptible en la vida cotidiana.
Goyburu también mencionó como elementos que contribuyeron a la desilusión las denuncias y sospechas vinculadas al manejo de fondos y la percepción de que determinados sectores de la dirigencia política continúan manteniendo privilegios.
Todavía no hay un voto opositor
Uno de los puntos centrales del análisis es que la pérdida de aprobación no implica, por ahora, un corrimiento masivo hacia una alternativa política opositora.
“Esta desilusión todavía no se traduce en voto contrario”, aclaró Goyburu.
A nivel nacional, los jóvenes comienzan a expresar desaprobación, tristeza y angustia, pero todavía mantienen cierto nivel de respaldo al rumbo económico impulsado por el Gobierno.
De acuerdo con los datos mencionados durante la entrevista, el 40% de la población nacional manifiesta apoyar el rumbo económico, mientras que dentro de ese grupo un 25% sostiene que lo respalda aun cuando todavía no observa mejoras en su propia economía.
En este punto vuelve a aparecer una diferencia generacional: los menores de 40 años continúan mostrando entre tres y cuatro puntos más de apoyo al rumbo económico que los mayores.
“Todavía hay resiliencia” entre los jóvenes
Para Goyburu, ese dato demuestra que el vínculo entre los jóvenes y el Gobierno todavía no está completamente quebrado.
“Todavía hay resiliencia en ese sector de la población”, afirmó.
Sin embargo, advirtió que se trata también del grupo que presenta mayores niveles de tristeza y angustia frente a su situación actual.
El escenario, entonces, presenta una particularidad: los jóvenes que fueron protagonistas de la llegada de Milei al poder en 2023 comenzaron a mostrar una mayor desaprobación de su gestión, pero todavía no transformaron ese malestar en una decisión electoral concreta.
La evolución de esa tendencia podría convertirse en uno de los factores políticos más relevantes de cara a las próximas elecciones, especialmente si la situación económica cotidiana no logra acompañar las expectativas que originalmente llevaron a buena parte de ese electorado a respaldar al Gobierno.
