Mientras el debate político gira en torno a las encuestas, la situación económica y el futuro electoral de la Argentina, el antropólogo y sociólogo Pablo Semán ofreció una mirada crítica sobre el escenario actual y planteó una explicación diferente a la que suele dominar la discusión pública.
Entrevistado por Antonio Novas en FM Estudio 2, Semán sostuvo que el respaldo que aún conserva el gobierno de no puede entenderse únicamente a partir de los indicadores económicos.
“Hay una parte importante de la población que desarrolló una posición muy crítica respecto de la política del pasado. La inflación, la inseguridad, la corrupción, la pandemia y el crecimiento de la pobreza generaron una experiencia traumática para mucha gente”, explicó.
Según el investigador, ese desencanto no desaparece automáticamente frente a las dificultades económicas actuales.
“Mucha gente no va a cambiar de posición simplemente por una mala experiencia. Hay un rechazo previo hacia la política que gobernó antes”, señaló.
El problema de la oposición
Durante la entrevista, Semán fue especialmente crítico con el peronismo y su desempeño desde la derrota electoral de 2023.
A su juicio, el principal espacio opositor no logró construir una alternativa que interpele a quienes se alejaron de él en los últimos años.
“¿Qué hizo el peronismo en estos dos años? ¿Mejoró sus ideas? ¿Construyó nuevos dirigentes? ¿Se reconcilió con el electorado que repudia a la política del pasado? No hizo ninguna de esas cosas”, afirmó.
Para el sociólogo, la dirigencia opositora permanece atrapada en disputas internas que terminan reforzando la imagen negativa que parte de la sociedad tiene sobre la política.
“Cada vez que una encuesta le sonríe, el peronismo sale a pelearse por los cargos que va a ganar. Y cuando las encuestas le dan mal, se pelea por las pocas sillas que quedan”.
“La gente tiene razones para desconfiar”
Semán también hizo referencia al creciente escepticismo social hacia la dirigencia política, fenómeno que observa tanto entre votantes oficialistas como opositores.
En ese sentido, cuestionó las interpretaciones que atribuyen el alejamiento ciudadano a una supuesta falta de conciencia política.
“Cuando veo a personas que dicen ‘no le creo a ninguno’, no veo desclasamiento ni despolitización. Veo una forma de sabiduría. ¿Por qué tendrían que creerles?”, planteó.
Según explicó, el aumento del ausentismo electoral y la apatía hacia los partidos reflejan una pérdida de confianza acumulada durante años.
“Los partidos funcionan como empresas de captura de poder”
Uno de los conceptos más duros de la entrevista apareció cuando el investigador describió el funcionamiento actual de las estructuras partidarias.
“Los emprendimientos políticos son, muchas veces, empresas de captura de puestos en el Estado para hacer negocios o construir poder. Esa lógica fue desplazando el vínculo entre la dirigencia y la sociedad”, afirmó.
Para Semán, esa dinámica generó una hipertrofia de los aparatos políticos, donde las internas terminan ocupando más espacio que las demandas reales de la población.
“Hay dirigentes que prefieren que pierda su rival interno antes que gane su propio partido”, sostuvo.
La necesidad de escuchar
En el tramo final de la conversación, el antropólogo insistió en que gran parte de la dirigencia argentina dejó de escuchar lo que ocurre fuera de los espacios partidarios.
“Nadie ha escuchado a la sociedad. Si la hubieran escuchado, no seguirían haciendo exactamente lo mismo”, afirmó.
Además, cuestionó la idea histórica del peronismo como “mayoría natural” y sostuvo que el movimiento aún no logró comprender los cambios sociales y culturales que atraviesan a su propio electorado.
“El peronismo tiende a pensar que el país tiene que adaptarse al peronismo, cuando en realidad el peronismo debería pensar qué tiene que hacer por el país”.
La entrevista concluyó con el compromiso de realizar una nueva conversación para profundizar el análisis sobre el escenario político argentino de cara a las elecciones del próximo año.
