En un reciente diálogo con Patricio Cristino en el programa «Personalmente«, el historiador Daniel Castro reconstruyó los hitos que dieron forma a Pilar. Como una de las localidades más antiguas de la provincia de Buenos Aires, su origen se remonta a siglos de procesos de asentamiento, fe y administración.
La diferencia entre Fundar y Crear
Durante la entrevista, Castro aclaró que, a diferencia de ciudades con actas de fundación específicas en el siglo XVI, Pilar se fue gestando a través de su designación administrativa.
Hito administrativo: El 5 de marzo de 1774 se designó al primer alcalde del Partido de Pilar, Ventura López, quien prestó juramento en el Cabildo de Luján.
Funciones del Alcalde: En aquella época, el alcalde no solo cumplía el rol que hoy conocemos como intendente, sino que también impartía justicia debido a que la población no era tan extensa.
Extensión histórica: El territorio original de Pilar era mucho más vasto que el actual, llegando hasta el Río Reconquista (Tigre) y extendiéndose casi 50 kilómetros más allá del Río Luján hacia San Antonio de Areco.
La Posta de Castro y el Camino Real
El crecimiento del pueblo está íntimamente ligado a la logística colonial y al trazado de las rutas hacia el interior del país.
El Camino Real (1585): Apenas cinco años después de la fundación de Buenos Aires, se trazó el camino hacia Córdoba que pasaba por lo que hoy es Pilar.
La Posta de Pilar: Este lugar se estableció como un punto obligado para el descanso de viajeros y el recambio de caballos.
Primeros pobladores: Alrededor de la posta se formó el primer núcleo urbano con herreros, comerciantes y criadores de animales.
Ubicación estratégica: El asentamiento original, conocido como «Pilar Viejo», se situó a orillas del Río Luján (actual zona de El Panchito), ya que el agua era el recurso indispensable para la vida y el ganado.
El Milagro de la Virgen de Luján
Un punto destacado por el historiador fue el vínculo entre Pilar y la Virgen de Luján, cuyo milagro ocurrió originalmente en tierras pilarenses.
Origen en Zelaya: El milagro de 1630 sucedió en la estancia de Rosendo, ubicada en la zona de Zelaya, partido de Pilar.
El traslado: Daniel Castro explicó que la veneración se trasladó luego a Luján porque el dueño de las tierras se mudó y la ermita original había quedado prácticamente abandonada.
