Carlos Linares afirmó que el Gobierno “tuvo que dar marcha atrás” con la ley de tierras y advirtió un cambio de clima político entre los gobernadores

En diálogo con Antonio Novas por FM Estudio 2, Linares consideró que la iniciativa oficial «nació mal» y fue perdiendo respaldo a medida que avanzaba su tratamiento parlamentario.

«Fue una ley que nació mal, siguió mal y tuvo más de quince modificaciones. Hubo tres rechazos en el Senado para su tratamiento y, cuando volvieron a insistir con nuevos cambios, el rechazo social creció de una manera impensada», afirmó.

«Nadie quería poner la cara»

El legislador explicó que la resistencia al proyecto trascendió al Congreso y alcanzó a gobernadores y distintos sectores políticos.

Según describió, la movilización social terminó condicionando a quienes inicialmente estaban dispuestos a acompañar la iniciativa.

«La presión social fue tomando una envergadura enorme y llegó un momento en que nadie quería poner la cara en el Senado para concretar este proyecto», aseguró.

Un cambio en la relación entre los gobernadores y la Casa Rosada

Consultado sobre la postura de varios mandatarios provinciales que se diferenciaron del oficialismo, Linares consideró que el escenario político comenzó a modificarse.

«Sí, hay un cambio de clima, claramente hay un cambio de clima social y político en el país», respondió.

Para el senador, los gobernadores comenzaron a recalcular su vínculo con la Nación debido al contexto económico y a la proximidad del calendario electoral.

«Cada gobernador empezó a medir las consecuencias. El país no está bien, la economía no está bien y el Gobierno nacional no está bien», sostuvo.

En ese sentido, interpretó que varios mandatarios provinciales optaron por tomar distancia de una iniciativa que calificó como «nociva, mala, complicada y peligrosa».

Debate por las PASO

Durante la entrevista también se refirió a la discusión sobre una posible reforma del sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Linares consideró que difícilmente prospere una eliminación total del mecanismo y pronosticó que el Congreso buscará una solución intermedia.

«No creo que se anulen totalmente las PASO ni que queden como están. Me parece que puede haber alguna reglamentación intermedia», explicó.

Entre las alternativas mencionó la posibilidad de que las primarias dejen de ser obligatorias y solo sean utilizadas por aquellos partidos que necesiten definir candidaturas mediante competencia interna.

«Que las hagan los partidos que tengan que dirimir algo y que no sea obligatorio para todos», señaló.

Finalmente, anticipó que la discusión legislativa comenzará en las próximas semanas y que el oficialismo deberá negociar con gobernadores y bloques parlamentarios para alcanzar un acuerdo.

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