El economista Gabriel Rubinstein, exviceministro de Economía durante la gestión de Sergio Massa, cuestionó algunos aspectos centrales del programa económico de Javier Milei y puso en duda que el Gobierno pueda conseguir una reactivación significativa sin modificar su actual esquema.
Rubinstein habló con Antonio Novas en el programa Personalmente, que se emite por FM Estudio 2, donde analizó las recientes señales provenientes del Gobierno sobre una eventual flexibilización del ajuste y las perspectivas económicas y políticas de cara a las próximas elecciones presidenciales.
“No veo que puedan hacer mucho dentro del esquema actual”, afirmó Rubinstein al ser consultado sobre la posibilidad de que el Gobierno afloje el ajuste para impulsar la actividad económica.
El economista mencionó entre las alternativas posibles el uso de recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES para mejorar las condiciones de financiamiento. Explicó que una posibilidad sería extender los plazos de los depósitos vinculados al FGS, mientras que otra consistiría en utilizar acciones y bonos como garantía para conseguir financiamiento a menor costo.
Sin embargo, consideró que esas herramientas tendrían un impacto limitado.
“Yo lo veo como todas las cosas medio marginales”, sostuvo, y descartó que puedan ser suficientes para generar una reactivación económica significativa.
Rubinstein cuestionó el nivel del dólar
Uno de los principales cuestionamientos del economista estuvo dirigido al esquema cambiario. Para Rubinstein, el nivel actual del dólar constituye un problema para sectores importantes de la economía argentina.
“El dólar quedó muy bajo. Y eso es un problema para muchos sectores industriales y para la construcción”, afirmó durante la entrevista con Novas.
En esa línea, sostuvo que resulta difícil pensar en una recuperación sostenida mientras esos sectores continúen atravesando dificultades.
“Sin reactivar ni la industria ni la construcción, es difícil pensar que vaya a haber una reactivación”, señaló.
Rubinstein estimó que la economía podría crecer alrededor del 2%, pero describió ese escenario como una recuperación débil.
“Va a haber esta economía que puede crecer al 2% o algo así. Es una economía lánguida y con la sensación un poquito de malestar que está presente”, sostuvo.
Para el exfuncionario, modificar esa situación requeriría revisar aspectos centrales del programa económico, entre ellos la política cambiaria.
La estrategia de Milei para conseguir la reelección
Durante la entrevista en Personalmente, Antonio Novas planteó que el Gobierno parece estar concentrando buena parte de sus esfuerzos en garantizar la reelección de Milei y mencionó las negociaciones con los gobernadores y la discusión sobre las PASO.
Rubinstein coincidió con ese diagnóstico y consideró que el oficialismo tendrá que apoyarse principalmente en la política para sostener sus posibilidades electorales.
“Hoy, más que pensar en cosas de la economía, yo creo que el Gobierno está muy jugado a la política”, afirmó.
Según explicó, una de las principales apuestas será construir alianzas con gobernadores para dificultar la conformación de una oposición competitiva.
Pero advirtió que esa estrategia podría tener un costo para las cuentas públicas.
“Le puede costar bastante caro al Gobierno, en términos de fondos que le tiene que dar a las provincias para tratar de asegurarse un voto”, señaló.
Al mismo tiempo, aclaró que las alianzas con los gobernadores no garantizarían necesariamente un resultado electoral favorable, debido a que esos dirigentes podrían modificar sus posiciones durante el proceso electoral.
La autocrítica por la gestión de Massa
Rubinstein también repasó su paso por el Ministerio de Economía durante la gestión de Sergio Massa y realizó una autocrítica sobre algunas de las decisiones adoptadas durante ese período.
Recordó que cuando ingresó al Gobierno propuso realizar un fuerte ajuste fiscal para eliminar el déficit.
“Para mí era importante eliminar el déficit fiscal, porque el 2%, en las condiciones de Argentina, igual implicaba una inflación alta y muy expuesta a shocks”, explicó.
Según relató, durante aquella gestión también planteó la necesidad de avanzar en una corrección cambiaria para terminar con la brecha entre el dólar oficial y los paralelos.
Rubinstein aseguró que insistió en esa alternativa, pero que no existió suficiente respaldo político ni apoyo internacional para realizarla en condiciones favorables.
“La que se hizo, se hizo tarde, mal, y salió todo mal”, reconoció.
También se refirió al denominado “plan platita” y sostuvo que la percepción pública sobre aquellas medidas terminó siendo más negativa de lo que, a su criterio, correspondía.
“La oposición no es creíble” en materia económica
Otro de los ejes de la entrevista fue el papel de la oposición.
Rubinstein sostuvo que uno de sus principales problemas es la falta de credibilidad en materia económica y recordó que durante la campaña presidencial de 2023 los principales candidatos —Sergio Massa, Javier Milei y Patricia Bullrich— coincidían en la necesidad de alcanzar el superávit fiscal.
El exviceministro recordó además que durante la gestión de Massa se había enviado al Congreso un proyecto de presupuesto que contemplaba un superávit fiscal primario del 1% del PBI.
Sin embargo, consideró que esas propuestas no lograron generar suficiente confianza en la sociedad.
“Vos necesitás orden macroeconómico. Pero orden macroeconómico no significa solo tener ajustes fiscales. Significa un diseño de política económica integral”, sostuvo.
“La macro va mal”
Sobre el final del diálogo con Antonio Novas, Rubinstein rechazó la idea de que actualmente exista una macroeconomía ordenada y que los problemas estén exclusivamente concentrados en la denominada microeconomía.
“No es que la macro va bien y la micro va mal, la macro va mal”, afirmó.
Según explicó, el problema está relacionado con el propio diseño de la política económica, que a su entender no permite que sectores relevantes de la Argentina puedan recuperar dinamismo.
“La macro va mal porque está diseñada o está de tal manera que no permite que muchos sectores importantes de la Argentina reactiven la economía”, concluyó.
