El consultor político y analista de opinión pública Hugo Haime analizó el escenario social y económico argentino en diálogo con Antonio Novas en el programa Personalmente, por FM Estudio 2, y puso el foco en el comportamiento de la clase media frente a las transformaciones económicas de los últimos años.
Haime sostuvo que una parte de los sectores medios que inicialmente acompañaron al gobierno de Javier Milei porque consideraban que el esfuerzo y el ajuste eran necesarios comenzaron a experimentar una sensación diferente: que el costo de esas medidas también los alcanzó directamente.
“Un sector de la clase media que pensó que el sacrificio valía la pena porque lo que venía era destruir a la casta, de pronto se encontró que era él el que estaba sufriendo el ajuste”, señaló.
El análisis se relaciona con un estudio de opinión pública difundido recientemente por Haime, según el cual el 65% de los consultados considera que es necesario algún tipo de cambio en el modelo económico. Dentro de ese grupo existen diferencias: una parte plantea un cambio más profundo, mientras que otra sostiene aspectos vinculados con la estabilidad económica.
El cambio en las expectativas de la clase media
Para Haime, la idea tradicional de clase media está asociada no solamente al nivel de ingresos, sino también a determinadas expectativas de movilidad social.
Entre ellas mencionó la posibilidad de acceder a una vivienda, cambiar el automóvil, viajar durante las vacaciones o mejorar progresivamente las condiciones de vida.
“Ser clase media, que en su momento era el sueño de tomarme unas buenas vacaciones, poder comprarme el auto, poder cambiar de casa o tener mi primera casa o departamento, estos tres años se fue restringiendo brutalmente”, sostuvo durante la entrevista.
El consultor diferenció esta situación del impacto que tenía la inflación en otros períodos. Según explicó, en el escenario actual aparece una percepción distinta vinculada con la pérdida de capacidad para sostener determinados consumos y proyectos familiares.
La percepción de que la promesa fue diferente a los resultados
Uno de los conceptos centrales planteados por Haime fue la distancia entre las expectativas que tenía parte del electorado que acompañó a Milei y su experiencia posterior.
Según el consultor, algunos sectores esperaban que el ajuste estuviera concentrado sobre determinados grupos identificados con la denominada “casta”, pero terminaron percibiendo que las restricciones también afectaban sus propios ingresos y posibilidades de consumo.
En ese contexto, vinculó el caso de Manuel Adorni con una percepción más amplia sobre la dirigencia. Haime comparó el impacto que, según su interpretación, tuvo este episodio con el efecto que produjo en su momento el escándalo del cumpleaños de Fabiola Yáñez durante la pandemia.
La comparación fue presentada por el propio consultor como parte de su análisis de los focus groups que viene realizando.
Un 65% plantea algún cambio en el modelo económico
Uno de los datos que Haime viene difundiendo en sus últimos estudios es que el 65% de los consultados manifiesta algún grado de demanda de cambio en el modelo económico.
El propio Haime aclaró que ese universo no representa una posición homogénea. Una parte plantea modificar de manera significativa las políticas económicas, mientras que otro sector mantiene una valoración de la estabilidad y considera que determinados aspectos del rumbo económico deberían conservarse.
Además, según el relevamiento difundido a fines de agosto, los reclamos que atraviesan a distintos sectores incluyen mejores salarios y fuentes de trabajo.
En otro análisis publicado recientemente, Haime describió que dentro de quienes reclaman cambios existe tanto un núcleo opositor como un sector compuesto por personas que anteriormente habían votado a Milei y que actualmente manifiestan desilusión.
La discusión sobre el futuro electoral
Durante la entrevista, Antonio Novas consultó a Haime si ese proceso de desilusión podría traducirse en un voto contrario al Gobierno en futuras elecciones.
El consultor planteó distintos escenarios hipotéticos y señaló que el comportamiento de esos sectores dependerá, entre otros factores, de la evolución económica y de la oferta electoral disponible.
En ese sentido, Haime remarcó que una eventual alternativa política necesitaría, según su análisis, responder a demandas vinculadas con la estabilidad económica, el crecimiento, el empleo y el poder adquisitivo.
También señaló que no necesariamente todo el electorado que demanda cambios pretende regresar al esquema económico anterior.
“Con la consigna contra Milei no se va a ningún lado”
Sobre el final de la entrevista, Novas le preguntó específicamente por el peronismo y por la posibilidad de que pueda representar a quienes actualmente expresan descontento.
Haime sostuvo que el desafío para ese espacio pasa por construir una propuesta que incluya estabilidad económica, orden y crecimiento, además de las demandas históricas de sus sectores más tradicionales.
“El peronismo, si no plantea la recuperación de la estabilidad económica, el orden en las calles y el crecimiento económico, le va a ser complicado”, afirmó.
Y agregó una definición sobre el escenario que observa en sus estudios: “Es contra el Gobierno de Milei, con esa consigna no se va a ningún lado”.
El análisis de Haime describe así un escenario en el que la demanda de cambio económico no constituye, por sí sola, una posición política uniforme. El dato que aparece de manera transversal en sus estudios es la coexistencia entre la valoración de determinados aspectos de la estabilidad y el reclamo por salarios, empleo, poder adquisitivo y mejores condiciones de vida.
