En diálogo con Antonio Novas, Vanoli se refirió al último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) y consideró que, aunque técnicamente todavía resta conocer el resultado del tercer trimestre para confirmar la recesión, los principales indicadores muestran una economía en retroceso.
“La economía ya está en recesión, eso es lo que cualquiera puede notar, que cada día el consumo y los datos de actividad están para abajo”, afirmó.
El economista explicó que, para hablar técnicamente de una recesión, deben registrarse dos trimestres consecutivos de caída. Según señaló, el segundo trimestre ya mostró una baja del producto y los datos disponibles sobre julio también fueron negativos.
Vanoli sostuvo además que la mayoría de los indicadores que se conocen muestran una caída y remarcó que, aunque algunos sectores registraron una mejora mensual, la comparación interanual continúa mostrando retrocesos.
Salarios, empleo y consumo: el círculo vicioso
Consultado sobre cómo impacta la recesión en la vida cotidiana, Vanoli describió un “círculo vicioso” en el que la caída de los salarios, la actividad y el empleo se retroalimentan.
Según explicó, los empresarios enfrentan una menor rentabilidad por el aumento de los costos y, al mismo tiempo, la caída de los salarios reduce la demanda. Esa menor demanda termina afectando la actividad y el empleo.
“Entonces esto es, como yo decía, un círculo vicioso, donde entonces hace falta más ajustes para tratar de resolver este tema”, sostuvo.
Vanoli vinculó esa situación con el aumento del desempleo, el subempleo y la precariedad laboral que, según su análisis, forman parte del deterioro de la actividad económica.
Para el economista, el problema también termina trasladándose a la recaudación impositiva. En su interpretación, el Gobierno, al buscar sostener el superávit fiscal mediante el ajuste del gasto, profundiza la caída de la actividad.
“No hay salida dentro de esta lógica, a esta espiral donde sufre el empleo, sufre la actividad, sufre el salario”, afirmó.
La discusión por el superávit fiscal
Durante la entrevista, Vanoli también cuestionó la forma en que el Gobierno sostiene el resultado fiscal.
Según explicó, una parte del superávit se consigue mediante mecanismos vinculados al manejo de caja, como postergar pagos o utilizar instrumentos que trasladan obligaciones hacia el futuro.
“Todo eso son fuegos de artificio”, afirmó.
Vanoli también sostuvo que el resultado fiscal se obtiene mediante una combinación de menor recaudación y reducción del gasto público.
En ese sentido, cuestionó los recortes en áreas como salud, educación, ciencia y tecnología e infraestructura, y afirmó que sus consecuencias no solamente afectan a quienes reciben esos servicios en el presente, sino que también pueden impactar sobre el crecimiento futuro.
“Eso afecta el crecimiento futuro de la economía, afecta la posibilidad de una recuperación”, señaló.
Las dudas sobre Luis Caputo
Consultado sobre la continuidad de Luis Caputo al frente del Ministerio de Economía, Vanoli sostuvo que la principal debilidad del Gobierno está relacionada con los resultados de la economía real.
El economista dijo conocer los rumores sobre una eventual salida del ministro, aunque puso el foco en una cuestión diferente: qué alternativa tendría el Gobierno si mantiene el mismo rumbo económico.
“El tema es qué alternativa tiene Milei fuera de los nombres”, planteó.
Para Vanoli, cambiar al ministro no necesariamente modificaría las expectativas si no existe un cambio en las políticas económicas.
En ese sentido, sostuvo que tanto los sectores empresarios como analistas y operadores económicos observan el deterioro de la actividad y las condiciones de vida.
“Cambiar la cara” no alcanzaría
Ante la posibilidad de que Caputo sea reemplazado por otro funcionario, Vanoli consideró que un cambio de nombres no sería suficiente para modificar el escenario.
“No es una cuestión de que venga alguien con otra cara o con otro discurso”, afirmó.
Según su análisis, lo que debería observarse es qué medidas adoptaría eventualmente un nuevo ministro.
Vanoli sostuvo que una modificación superficial en la conducción económica no permitiría revertir los problemas de confianza que, a su entender, están relacionados con el deterioro de la economía real, la recaudación y las cuentas fiscales.
“Alguien que venga a cambiar un poquitito la melodía, pero no haga cambios de fondo, no va a poder revertir una situación de confianza”, sostuvo.
El desafío de la dolarización
Finalmente, Vanoli anticipó un escenario que considera particularmente desafiante para el próximo año: la dolarización de empresas y particulares en un contexto electoral.
El economista sostuvo que existen dudas respecto de la capacidad del Gobierno para fortalecer las reservas del Banco Central y planteó que los ingresos extraordinarios que mencionó durante la entrevista no se tradujeron, según su análisis, en un fortalecimiento significativo de las reservas.
En ese marco, consideró que el próximo año presentará un desafío importante para el Gobierno frente a la demanda de dólares.
“Va a ser un año muy desafiante en términos de dolarización, porque es un año electoral”, concluyó.
