En medio de un contexto económico adverso y tras semanas marcadas por polémicas en la agenda pública, la imagen del Gobierno nacional muestra un deterioro significativo. Así lo afirmó el consultor y analista político Gustavo Córdoba, director de la consultora Suban Córdoba, en diálogo con el periodista Patricio Cristino en el programa radial Personalmente.
Según el último relevamiento de la consultora, la administración encabezada por Javier Milei registra actualmente “casi un 65% de rechazo en toda la Argentina y apenas entre un 30 y 32% de aprobación”. Un dato que, de acuerdo al analista, refleja el impacto de la crisis económica y los recientes escándalos políticos.
El peso de la crisis y los escándalos
Córdoba explicó que el deterioro en la imagen del Gobierno no puede analizarse de forma aislada, sino en el marco de un escenario económico complejo. “La crisis económica es el teatro detrás de escena”, sostuvo, y agregó que en un contexto de mayor bienestar, los casos de presunta corrupción “hubiesen sido un tema más de la agenda”.
Sin embargo, la situación actual potencia el malestar social. “Es un tema irritante que conduce a enojos muy fuertes, especialmente entre quienes lo votaron”, señaló. En ese sentido, identificó una pérdida clave: el desencanto dentro del propio electorado oficialista.
Entre los factores que profundizaron este desgaste, mencionó los episodios vinculados a denuncias y polémicas como el denominado “Adornigate”, que involucra al vocero presidencial Manuel Adorni, cuya imagen negativa —según el estudio— asciende al 72%, con apenas un 16% de valoración positiva.
Un Gobierno sin narrativa
Para el consultor, uno de los principales problemas del oficialismo es la pérdida de capacidad discursiva. “El gobierno ya no puede defenderse con el pasado y tampoco puede explicar el presente”, afirmó.
En esa línea, remarcó un cambio de actitud reciente: “Por primera vez, el Gobierno fue a defenderse en el Congreso, cuando antes siempre iba al ataque”. Este giro, según Córdoba, es un síntoma del debilitamiento político.
Además, cuestionó la falta de comunicación de las principales figuras del oficialismo: “Ni Javier Milei, ni Karina Milei, ni Manuel Adorni están dando explicaciones. Ese vacío narrativo lo terminan llenando los medios y la oposición”.
Tiempo y herramientas, pero falta de decisión
A pesar del escenario adverso, Córdoba consideró que el Gobierno aún tiene margen de acción: “Tiene tiempo —un año y medio es mucho en la Argentina— y tiene herramientas para revertir esta situación”.
No obstante, advirtió que el problema central radica en la toma de decisiones: “Lo inexplicable es por qué se sostiene a determinados funcionarios en sus cargos. Ahí está la falla”.
Un clima social que exige cambios
Uno de los datos más contundentes del estudio es el crecimiento de la demanda de cambio. Según la consultora, el 72% de los argentinos considera que el país necesita un cambio de rumbo, un nivel que el analista calificó como “alarma total”.
“Cuando ese porcentaje supera el 70%, el gobierno tiene que interpretar rápidamente esa señal y actuar en consecuencia”, explicó.
Sin embargo, aclaró que ese descontento aún no se traduce en una alternativa política clara: “Todavía no hay nadie que capitalice ese malestar, pero es lógico a esta altura del proceso”.
La responsabilidad sigue siendo del oficialismo
Finalmente, Córdoba subrayó que, más allá de las tensiones políticas, la responsabilidad principal sigue recayendo en el Gobierno: “El que tiene la centralidad política para resolver la crisis económica es el oficialismo, no la oposición”.
En un escenario de creciente desaprobación y con una base de apoyo en retroceso, el desafío del Gobierno será recuperar la iniciativa política y reconstruir la confianza social antes de que el desgaste se vuelva irreversible
