Sebastián Menescaldi anticipó un crecimiento de apenas 0,5% a 1,8% para 2027 y advirtió por el desempleo y la tensión cambiaria

La economía argentina podría atravesar otro año de crecimiento débil en 2027, con el consumo estancado, un posible aumento del desempleo y episodios de tensión financiera en la antesala de las elecciones. Ese fue el escenario que planteó el economista Sebastián Menescaldi, director de la consultora EcoGo, durante una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, de FM Estudio 2.

Al analizar las perspectivas para el próximo año, Menescaldi sostuvo que el resultado electoral tendrá un peso determinante sobre las decisiones de las empresas, los consumidores y los inversores. En ese contexto, consideró que la actividad económica difícilmente muestre una recuperación vigorosa y que las exportaciones serán uno de los principales motores de crecimiento.

Economía 2027: entre el 0,5% y el 1,8% de crecimiento

Consultado sobre las perspectivas para 2027, Menescaldi señaló que la incertidumbre política podría condicionar el comportamiento de la economía durante buena parte del año.

“La política va a ser lo que va a mandar”, afirmó al referirse al año electoral.

Según explicó, en períodos de elecciones suele aumentar la demanda de dólares y crece la cautela de los agentes económicos, que pueden postergar decisiones de consumo, inversión y financiamiento hasta conocer el resultado de los comicios.

Para la consultora EcoGo, los escenarios que contempla para 2027 muestran un crecimiento económico de entre 0,5% y 1,8%, dependiendo de cómo evolucione la situación política.

Menescaldi consideró que, mientras persista la incertidumbre, la economía podría permanecer estancada o registrar una expansión muy limitada. Entre los sectores que podrían aportar dinamismo mencionó las exportaciones agropecuarias y la actividad energética.

El economista estimó que el crecimiento de 2026 podría rondar el 1%

Durante la entrevista, Menescaldi también cuestionó las proyecciones de crecimiento para el año en curso y sostuvo que la expansión de la economía argentina podría quedar por debajo de las estimaciones mencionadas por Novas.

El economista señaló que, después de una caída pronunciada de la actividad en julio y una recuperación parcial en agosto, el arrastre estadístico para el resto del año sería reducido.

En ese sentido, estimó que el crecimiento de 2026 podría ubicarse en torno al 1%, lejos del 2,1% que Novas mencionó al comienzo de la entrevista como la última proyección del Fondo Monetario Internacional.

Su cálculo se apoyó en la evolución mensual de la actividad y en la dificultad de alcanzar una recuperación suficiente durante el último trimestre.

La industria podría crecer levemente, pero seguiría en niveles de crisis

Respecto de la actividad industrial, Menescaldi planteó una perspectiva moderadamente favorable para 2027, aunque aclaró que una eventual recuperación sería limitada.

El director de EcoGo explicó que algunos sectores que vienen rezagados y tienen dificultades para competir estarían comenzando a dejar de caer. Sin embargo, advirtió que se encuentran en niveles de actividad que describió como propios de una crisis.

En ese marco, proyectó que la industria podría crecer entre 0,5% y 1% durante 2027.

La previsión supone una mejora acotada y no una recuperación consolidada del sector. Para el economista, el posible cambio de tendencia dependerá de que la actividad deje de retroceder y consiga sostener una expansión, aunque sea moderada.

Consumo estancado: “Ya estás tocando mínimos”

En materia de consumo, Menescaldi no anticipó una recuperación importante para el próximo año.

Según explicó, los niveles actuales de actividad se encuentran cerca de mínimos, por lo que no espera una nueva caída pronunciada. Sin embargo, tampoco prevé un repunte significativo.

“No va a tener una caída fuerte”, sostuvo al responder sobre la evolución del consumo en 2027.

La expectativa del economista es que el consumo permanezca estancado, en una situación similar a la que proyecta para buena parte de la industria.

De esta manera, el escenario que describió combina una posible estabilización de algunos indicadores con una recuperación insuficiente para impulsar con fuerza el conjunto de la economía.

Menescaldi advirtió que el desempleo podría aumentar

Uno de los puntos más preocupantes de su análisis estuvo relacionado con el mercado laboral.

Consultado por Novas sobre la evolución del desempleo, Menescaldi anticipó que la desocupación podría registrar un incremento adicional durante 2027.

El economista consideró que parte del deterioro del empleo habría quedado parcialmente disimulado por el crecimiento del trabajo a través de plataformas digitales, una alternativa a la que recurrieron personas que necesitaban generar ingresos.

Sin embargo, advirtió que esa modalidad podría comenzar a mostrar límites si los trabajadores perciben que el esfuerzo realizado no se traduce en ingresos suficientes.

“Lo más probable es que el desempleo tenga algún incremento adicional el próximo año”, afirmó.

Su proyección agrega un factor de preocupación al escenario de crecimiento moderado, ya que una economía con escasa expansión podría tener dificultades para generar nuevos puestos de trabajo.

Dólar 2027: una suba de entre el 20% y el 25% antes de las elecciones

La evolución del dólar fue otro de los ejes centrales de la entrevista. Al ser consultado sobre el tipo de cambio antes de las elecciones de 2027, Menescaldi estimó que el dólar oficial podría ubicarse entre un 20% y un 25% por encima de sus valores actuales.

El economista aclaró que se trata de una proyección condicionada por las decisiones que adopte el Gobierno y por la demanda de cobertura cambiaria que suele aparecer durante los períodos electorales.

Según explicó, la administración nacional podría intentar contener la cotización del dólar mediante instrumentos financieros que permitan a los inversores protegerse frente a una eventual devaluación sin abandonar necesariamente las posiciones en pesos.

Pero esa estrategia podría tener costos.

Menescaldi advirtió que, si el Gobierno busca evitar una suba del tipo de cambio, podría terminar recurriendo a tasas de interés más elevadas y enfrentando una mayor brecha cambiaria.

En sus palabras, el resultado podría ser un escenario de “tensión financiera muy importante”, con consecuencias negativas sobre el nivel de actividad.

La advertencia sobre las tasas de interés

Al profundizar sobre el panorama financiero, el economista sostuvo que las tasas de interés de corto plazo podrían experimentar fuertes subas si se produce una situación de escasez de liquidez o aumenta la presión sobre el mercado cambiario.

Durante la entrevista, mencionó que la tasa de corto plazo había pasado del 20% al 25% el día anterior, según los datos que manejaba, y recordó que durante 2025 se habían registrado niveles considerablemente más altos.

También cuestionó la capacidad de los recursos financieros anunciados por el Gobierno para responder a todas las necesidades que podrían presentarse durante el año electoral.

A su entender, no solo será necesario atender la demanda de dólares, sino también las dificultades para acceder al crédito, en un contexto internacional que describió como más complejo por el encarecimiento del financiamiento.

Por eso, advirtió que el Gobierno deberá encontrar mecanismos para contener el tipo de cambio y evitar que una eventual depreciación se traslade a los precios, sin provocar una presión excesiva sobre las tasas y la actividad económica.

Un 2027 condicionado por la política y la incertidumbre

El diagnóstico de Menescaldi plantea un escenario de crecimiento moderado, consumo estancado y mayores dificultades en el mercado laboral. A esos factores se suma la posibilidad de tensiones financieras antes de las elecciones.

Aunque el economista prevé que algunos sectores, como la industria, podrían dejar atrás las caídas y registrar una mejora leve, consideró que la recuperación general dependerá en gran medida de la evolución política y de las decisiones que adopten los agentes económicos.

La combinación de bajo crecimiento, posible aumento del desempleo y presión cambiaria aparece así como uno de los principales desafíos que, según su análisis, deberá enfrentar la economía argentina durante 2027.

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