El economista pronosticó un crecimiento inferior al 2,1% proyectado para 2026, una nueva caída del consumo y un aumento del desempleo. También sostuvo que el Gobierno priorizará mantener la estabilidad cambiaria, aun a costa de una mayor recesión.
La economía argentina podría atravesar un 2027 marcado por un crecimiento más bajo, menor consumo y un incremento de la desocupación. Así lo advirtió el economista Santiago Fraschina durante una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, de FM Estudio 2, en la que analizó las perspectivas económicas para el próximo año y respondió un ping-pong de pronósticos sobre las principales variables.
Fraschina consideró que la recesión podría profundizarse durante los últimos meses de 2026 y a lo largo de 2027. Según su interpretación, la estrategia del gobierno de Javier Milei estará centrada en sostener la estabilidad cambiaria para evitar una devaluación que acelere la inflación, incluso si eso implica limitar la recuperación de la actividad económica.
Crecimiento: por debajo del 2,1%
Consultado sobre la posibilidad de que la economía crezca en 2027 por encima o por debajo del 2,1% mencionado durante la entrevista como proyección para 2026, Fraschina anticipó un resultado inferior.
“Hay que ver si llega a un crecimiento de 1,5%”, señaló, y estimó que la expansión podría ubicarse en un rango de entre el 1% y el 2%.
El economista también advirtió que esas cifras deben interpretarse teniendo en cuenta el nivel de actividad del año anterior. Según explicó, una eventual mejora porcentual no necesariamente significaría una recuperación sólida, porque se compararía con una base económica que calificó como desfavorable.
A su entender, las expectativas iniciales de un crecimiento superior al 4% no se cumplirían y la economía seguiría mostrando dificultades para recuperar impulso.
La estabilidad cambiaria, por encima de la recuperación económica
Para Fraschina, el objetivo central del Gobierno durante un año electoral será evitar una devaluación y mantener bajo control el mercado cambiario.
Según explicó, una recuperación de la actividad económica, especialmente de la industria, podría elevar las importaciones y la demanda de dólares. Por eso, consideró que estimular el crecimiento podría entrar en tensión con la estrategia oficial de sostener la estabilidad cambiaria.
“¿Qué aspira el Gobierno? A sostener la paz cambiaria”, afirmó.
El economista agregó que, incluso con una economía en recesión, ve dificultades para sostener esa estabilidad durante 2027. En ese sentido, mencionó estimaciones de otros economistas según las cuales faltarían entre 10.000 y 20.000 millones de dólares para cerrar las necesidades financieras del próximo año, aun sin crecimiento económico.
Fraschina sostuvo que, si la actividad se recuperara, la demanda de divisas podría ser todavía mayor.
Consumo: anticipan otra caída
En el tramo dedicado al consumo, Fraschina pronosticó que la tendencia negativa continuará durante 2027.
Identificó dos factores principales: la evolución de los salarios reales y la situación del empleo. Según su análisis, el Gobierno utiliza los salarios como una herramienta para contener la inflación, por lo que no tendría incentivos para impulsar una recuperación significativa del poder adquisitivo.
“El consumo va a seguir cayendo porque el salario real no va a aumentar”, afirmó.
También vinculó la evolución del consumo con su diagnóstico sobre el mercado laboral. A su entender, la falta de crecimiento del empleo y el aumento de la desocupación limitarán la capacidad de compra de los hogares.
Desempleo: advierte por la desindustrialización
Consultado sobre la evolución de la desocupación, Fraschina pronosticó que aumentará en 2027 y señaló a la pérdida de actividad industrial como una de las principales causas.
Durante la entrevista, Antonio Novas mencionó una tasa de desempleo del 7,9% para septiembre y la comparó con los valores registrados al inicio de la presidencia de Javier Milei. Fraschina sostuvo que la tendencia continuará al alza si se profundiza el proceso de desindustrialización.
“Esa trayectoria de desindustrialización va a continuar, con lo cual el desempleo va a crecer”, expresó.
Además, planteó que el crecimiento de la informalidad puede estar absorbiendo a personas que pierden sus empleos en la economía formal. Como ejemplo, mencionó el traslado de trabajadores hacia plataformas digitales y otras actividades informales.
Para el economista, ese fenómeno puede funcionar como una alternativa laboral ante la pérdida de puestos de trabajo, pero no representa una solución estructural al problema del empleo.
Un 2027 con más incertidumbre económica
A lo largo de la entrevista, Fraschina presentó un panorama en el que la actividad económica, el consumo y el empleo seguirían bajo presión. Su principal advertencia es que la búsqueda de estabilidad cambiaria podría limitar las posibilidades de recuperación de la economía real.
En el escenario que describió, el crecimiento de 2027 sería inferior al 2,1% mencionado como referencia para 2026, el consumo continuaría cayendo y la desocupación aumentaría, en un contexto de dificultades para la industria.
Se trata de las proyecciones del economista, quien considera que la orientación de la política económica actual no permitirá una recuperación sostenida de la actividad y el mercado laboral durante el próximo año.
