La victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva dejó un escenario de fuerte división política en Florianópolis, según relató el periodista argentino Fabián De Rocco en una entrevista con el programa Agenda Propia, de FM Estudio 2.
En diálogo con Diego Schejtman y Patricia Alba, De Rocco describió el clima que se vivió en la ciudad brasileña, donde reside desde hace dos años, y señaló que el resultado tomó por sorpresa a buena parte de la población local.
“Hoy es tranquilo y hay bastante decepción en la calle”, afirmó al referirse a las reacciones posteriores a la elección. Según contó, muchas de las personas con las que se cruzó esperaban una victoria de Bolsonaro.
Una ciudad dividida y cruces durante los festejos
De Rocco señaló que Florianópolis presenta una marcada división política y que el bolsonarismo tiene una presencia importante en la región.
Durante la noche electoral, según su relato, se registraron enfrentamientos entre simpatizantes de Bolsonaro y seguidores del Partido de los Trabajadores (PT), especialmente en sectores del centro y del sur de la isla.
El periodista explicó que los seguidores de Bolsonaro comenzaron a festejar alrededor de las 17.30 y las 18, cuando todavía se desarrollaba la definición electoral. Más tarde, a medida que se consolidaba el resultado favorable a Lula, se produjeron cruces entre ambos sectores.
“Se cruzaron y ahí es donde surgieron estas escaramuzas, más que nada en el sur”, contó.
En la zona norte de la isla, donde vive actualmente, describió un panorama más tranquilo y sin grandes manifestaciones de celebración por el triunfo del dirigente del PT.
La política también se expresa en los símbolos
Uno de los aspectos que más llamó la atención de De Rocco desde su llegada a Brasil fue la identificación política de símbolos que, en principio, consideraba representativos de todo el país.
Como ejemplo, relató que la empresa en la que trabaja adquirió una camioneta Volkswagen que tenía la bandera brasileña. Al utilizarla, pensó que se trataba simplemente de un símbolo nacional, hasta que advirtió que algunas personas podían asociarla con el bolsonarismo.
“Yo pensaba que era Brasil”, explicó al recordar la situación.
Durante la charla también mencionó la camiseta de la selección brasileña y las marcas de ojotas como otros elementos que, según su experiencia, pueden adquirir significados políticos en determinados sectores de la sociedad.
La conversación dejó en evidencia hasta qué punto la disputa electoral atraviesa aspectos cotidianos de la vida brasileña.
¿Puede haber nuevos episodios de violencia?
Consultado por Schejtman sobre la posibilidad de que la tensión política derivara en nuevos hechos de violencia, De Rocco consideró que todavía era temprano para realizar un diagnóstico definitivo.
Sin embargo, desde su experiencia en Florianópolis, no percibía una preocupación generalizada por la posibilidad de nuevos episodios.
“Creo que van a pasar los días y van a tener que terminar aceptando lo que fue esta virada histórica”, sostuvo.
El periodista aclaró que su impresión correspondía a lo que observaba en la isla y que, al momento de la entrevista, no advertía una inquietud extendida entre los habitantes de la zona.
La experiencia de un argentino en Florianópolis
Más allá del escenario político, De Rocco también habló sobre su vida en Brasil, donde encontró un lugar en el que se siente cómodo después de dos años de residencia.
“Yo la verdad que encontré mi lugar en el mundo”, afirmó.
El periodista contó que su adaptación fue sencilla, especialmente durante el tiempo que vivió en Canasvieiras, una zona que describió como muy vinculada a la comunidad argentina y uruguaya, con una importante presencia de cordobeses.
También destacó la convivencia entre distintas nacionalidades y la disposición de los brasileños para recibir a quienes llegan desde otros países de la región.
No obstante, reconoció que extraña la radio y el periodismo, actividades a las que espera volver próximamente.
Una mirada local sobre una elección histórica
La entrevista permitió acercarse al clima posterior a la elección brasileña desde la experiencia de un argentino que vive en Florianópolis y observa cotidianamente las diferencias políticas de la sociedad local.
Desde su perspectiva, la ciudad mostró una reacción marcada por la decepción de los simpatizantes de Bolsonaro, aunque sin una celebración masiva por parte de quienes respaldaron a Lula en la zona donde reside.
Al despedirlo, Schejtman dejó una reflexión sobre la disputa por los símbolos nacionales: pidió que la bandera brasileña y la camiseta verdeamarela no quedaran identificadas exclusivamente con los sectores más radicalizados.
