Malvinas, Trump y una advertencia: un especialista en relaciones internacionales aseguró que “nada de lo que dijo tiene que ver con la Argentina”

La breve respuesta de Donald Trump a una pregunta de la BBC sobre las Islas Malvinas generó una fuerte repercusión política en Argentina. Sin embargo, para Juan Belikow, profesor titular de Relaciones Internacionales de la Universidad de Buenos Aires, el episodio fue interpretado de manera exagerada y no representa, al menos por sí mismo, un cambio concreto en la posición estadounidense sobre la soberanía de las islas.

En una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente de FM Estudio 2, el especialista analizó el contexto internacional detrás de las declaraciones del presidente de Estados Unidos y planteó una hipótesis diferente: el verdadero destinatario del mensaje de Trump habría sido el Reino Unido y la discusión estaría vinculada con el aumento del gasto militar de los países de la OTAN.

“Francamente no entiendo el planteo. Esta es una declaración absolutamente marginal”, afirmó Belikow.

“La pregunta no fue inocente”

El especialista puso el foco en la propia pregunta formulada por el periodista de la BBC.

Según explicó, los periodistas que actualmente tienen acceso a las conferencias de prensa de la Casa Blanca son muy pocos y, en muchos casos, las preguntas están previamente acordadas.

Por eso, consideró que la pregunta sobre Malvinas podría haber tenido un destinatario diferente al que se interpretó en Argentina.

“Claramente el destinatario de esta pregunta no era la Argentina, era Gran Bretaña”, sostuvo.

Belikow recordó además el vínculo histórico entre Washington y Londres y consideró que Estados Unidos mantiene con el Reino Unido una relación estratégica excepcional.

“Si hay un país con el que Estados Unidos tiene una alianza inquebrantable es precisamente el Reino Unido”, señaló.

La frase de Trump que encendió la polémica

La discusión surgió luego de que Trump fuera consultado por la BBC sobre si estaba revisando la postura estadounidense respecto de la disputa por las Islas Malvinas/Falkland.

La respuesta del mandatario fue breve: “Siempre reviso todas las posturas. Esa es solo una de muchas”.

La declaración fue rápidamente interpretada en Argentina como una eventual señal de cambio de posición de Washington.

Para Belikow, sin embargo, no alcanza para hablar de un giro de la política exterior estadounidense.

“Hasta donde yo sé, no estamos en ese escenario”, afirmó al analizar la posibilidad de que Estados Unidos abandonara su tradicional posición respecto del conflicto argentino-británico.

“No entiendo qué esperamos que surja de esta declaración”

Belikow fue particularmente crítico con la dimensión que adquirió el episodio en la Argentina.

Reconoció que la palabra Malvinas genera una reacción nacionalista fuerte y comprensible, pero pidió separar esa reacción emocional de la interpretación estratégica.

“Seamos objetivos, esto no tiene nada, no hay nada detrás de todo esto”, afirmó.

Para el especialista, la situación solamente podría adquirir una dimensión diferente si existiera información adicional que todavía no se conoce públicamente.

En ese sentido, planteó una hipótesis: que el Reino Unido hubiera aceptado algún tipo de negociación con Argentina.

“Eso es lo único que se me ocurre que puede anunciar”, sostuvo.

El límite que plantea el Consejo de Seguridad

Durante la entrevista, Belikow también explicó cuáles serían las enormes dificultades para que una decisión internacional pudiera obligar al Reino Unido a modificar su posición sobre las islas.

Recordó que el Reino Unido es miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y tiene poder de veto.

Por lo tanto, incluso si una mayoría de los integrantes del organismo respaldara una determinada posición, Londres podría bloquear una resolución que afectara sus intereses fundamentales.

“El Reino Unido tiene derecho al veto”, remarcó.

La guerra de 1982 y el argumento británico

El especialista también introdujo una cuestión histórica que, según explicó, suele aparecer poco en el debate argentino.

A su entender, la guerra de 1982 modificó las condiciones diplomáticas de la disputa.

“Desde el momento en que iniciamos una guerra le dimos la justificación a Inglaterra para decir no solamente agotaron las instancias diplomáticas, sino que agotaron la instancia militar y ya no hay regreso a la mesa diplomática”, explicó.

Belikow también hizo referencia al argumento británico de incorporar a los habitantes de las islas en cualquier eventual negociación.

En ese punto planteó una cuestión que, según dijo, Argentina debería poner sobre la mesa: la existencia de antiguos habitantes de las Malvinas que fueron expulsados de las islas y actualmente viven en territorio argentino.

¿Qué hay detrás de la amenaza de Trump?

Para Belikow, la clave para entender las palabras de Trump no está en Malvinas sino en la disputa por el gasto militar de los países europeos integrantes de la OTAN.

El especialista explicó que, desde la caída del Muro de Berlín, Europa redujo progresivamente sus presupuestos de defensa porque desapareció la amenaza que representaba el bloque soviético.

La invasión rusa a Ucrania y el actual escenario internacional modificaron nuevamente ese panorama.

Pero Europa, según su análisis, enfrenta una dificultad adicional: buena parte de su industria militar perdió capacidad durante las últimas décadas.

“Europa se quedó sin complejo militar industrial”, afirmó.

“Trump encontró un negocio fabuloso”

En este contexto aparece, según Belikow, el reclamo de Trump para que los países europeos aumenten considerablemente sus presupuestos de defensa.

La explicación del especialista es directa: si Europa necesita rearmarse pero ya no cuenta con una industria militar suficiente para abastecerse, una parte importante de ese gasto terminará beneficiando a empresas estadounidenses.

Trump encontró un negocio fabuloso en todo esto”, sostuvo.

Y explicó que Estados Unidos estaría buscando que sus aliados europeos incrementen las compras de equipamiento militar.

“¿Dónde lo van a gastar si no tienen más complejo militar e industrial? En Estados Unidos”, afirmó.

Malvinas como herramienta de presión sobre Londres

En ese marco, Belikow interpretó la referencia de Trump a Malvinas como una herramienta de presión sobre el Reino Unido, vinculada a la discusión sobre cuánto debería gastar Londres en defensa.

“Esto motiva que Trump salga con esta amenaza. Si Inglaterra no incrementa el presupuesto de defensa, voy con lo de Malvinas”, explicó.

Y volvió a plantear la pregunta que, a su entender, debería hacerse la Argentina:

“¿Pero qué tiene que ver con la Argentina esto?”.

“Nada, absolutamente nada”

Antonio Novas coincidió con la interpretación del especialista y resumió el eje de la entrevista con una frase contundente: “Nada, nada, nada, absolutamente nada”.

La discusión quedó planteada entonces en torno a cuánto hay de señal diplomática concreta y cuánto de lectura política local en torno a una respuesta de apenas unos segundos.

Belikow insistió en que, sin información adicional que confirme un cambio en la posición británica o estadounidense, no existen elementos suficientes para hablar de un avance concreto de la Argentina en la cuestión Malvinas.

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