La Universidad Nacional de Pilar cumple este 29 de septiembre tres años desde la sanción de la ley que estableció su creación. El aniversario encuentra a la institución con más de 6.000 estudiantes, 12 carreras y dos sedes, consolidando un proyecto educativo que comenzó a gestarse varios años antes de su aprobación en el Congreso de la Nación.
En diálogo con Agenda Propia, por FM Estudio 2 Pilar, Lizzie Wagner repasó el proceso de creación y el presente de la universidad. “Parece más que tres años, más de una década. Por la intensidad y por todo lo que pudimos construir durante estos tres años”, señaló.
Wagner recordó que la iniciativa tuvo su origen antes de la sanción de la ley y que el proyecto fue presentado en el Congreso el 27 de mayo de 2020. Finalmente, después de dos intentos en los que no hubo quórum, el proyecto logró ser aprobado durante la madrugada del 29 de septiembre de 2023.
“Ese día se votaba en el Congreso de la Nación la ley de creación de la Universidad Nacional de Pilar. Para nosotros es un día de fiesta”, sostuvo.
Más de 6.000 estudiantes y 12 carreras
Tres años después de aquella jornada, la Universidad Nacional de Pilar cuenta con más de 6.000 estudiantes y una oferta académica de 12 carreras distribuidas entre distintas áreas.
La institución cuenta actualmente con dos sedes. Una de ellas funciona en el edificio universitario inaugurado en marzo de este año, con aulas, laboratorios, espacios de estudio y un parque destinado a la comunidad universitaria.
La segunda sede se encuentra en El Cenáculo, en el Parque Industrial Pilar, donde funcionan aulas y laboratorios, entre ellos los espacios destinados a automatización y biosimulación.
Según explicó Wagner, la universidad permanece abierta de 8 a 22 horas, con una fuerte demanda tanto en los turnos de mañana como en los de la noche.
La propuesta académica está organizada en áreas vinculadas con Producción y Tecnología, Ciencias de la Salud y Desarrollo Humano, con carreras que buscan responder a las necesidades del territorio.
“Son muchas de esas carreras incluso nuevas o novedosas, no son las carreras tradicionales que tienen otras universidades”, explicó Wagner.
Historias detrás de los 6.000 estudiantes
Uno de los aspectos destacados durante la entrevista fue el impacto que la universidad tiene más allá de las estadísticas de matrícula.
Ante la consulta sobre historias particulares de estudiantes, Wagner consideró que sería injusto elegir una sola, porque cada alumno representa una historia diferente.
Relató casos de personas que habían perdido la posibilidad de proyectar su futuro y que encontraron en el regreso a los estudios una nueva motivación. También mencionó estudiantes que atravesaron problemas de salud y retomaron sus carreras como parte de la recuperación de su vida cotidiana.
Además, destacó historias de mujeres que atravesaron situaciones complejas de violencia de género y encontraron en la educación superior una herramienta para avanzar hacia su independencia.
También existen casos de madres e hijos, padres e hijos y empleados y empleadores que estudian distintas carreras dentro de la universidad.
“Lo que aparece muy fuertemente es la posibilidad que la universidad ofrece a las personas de futuro, de construir un presente y de tener proyecto de futuro”, afirmó Wagner.
El desafío de los primeros egresados
El próximo paso importante para la institución será la llegada de sus primeros graduados.
Wagner explicó que a fines de este año finalizará un primer grupo de estudiantes de algunas carreras y tecnicaturas de la Facultad de Desarrollo Humano, aunque los primeros títulos serían entregados durante 2027.
“Una universidad se recibe de universidad cuando ingresan sus estudiantes y cuando entrega sus primeros títulos”, señaló, al expresar la expectativa por ese momento.
Una universidad que busca seguir creciendo
De cara a los próximos años, Wagner planteó que la Universidad Nacional de Pilar continuará ampliando su propuesta académica y sus proyectos.
Entre los objetivos mencionó la creación de nuevas carreras, proyectos de investigación y extensión, además de iniciativas de innovación que permitan fortalecer el vínculo entre la universidad, la ciencia, la tecnología, el mundo del trabajo y el sector productivo.
“La universidad tiene todo para empezar a crecer. Somos jóvenes”, sostuvo Wagner, quien remarcó que durante estos primeros tres años se buscó establecer las bases para un desarrollo sostenido.
La celebración del tercer aniversario encuentra así a la Universidad Nacional de Pilar con una comunidad de miles de estudiantes y con nuevos desafíos por delante, en un proyecto educativo que nació como un sueño local y que hoy tiene alcance nacional.
