Tensión por el transporte en el AMBA: empresarios advierten por deudas millonarias, suba de tarifas y posible impacto en el servicio

La suba del 11,16% en el boleto de colectivo en la provincia de Buenos Aires volvió a encender las alarmas en el sistema de transporte del AMBA. Detrás del aumento, según explicó Daniel Tenisi, presidente de la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (CEAP), se esconde un problema estructural: la falta de fondos para sostener los subsidios y una deuda cruzada entre Nación y Provincia que pone en jaque la prestación del servicio.

En diálogo con el programa radial Personalmente de FM Estudio 2, Tenisi fue directo: “La Provincia dice que no tiene fondos para seguir cubriendo los mayores costos, entonces los traslada a la tarifa”. El resultado es un esquema desigual donde el precio del boleto varía según la jurisdicción, generando distorsiones incluso entre líneas que compiten en los mismos recorridos.

Tarifas desiguales y “competencia desleal”

Uno de los puntos más críticos que planteó el titular de CEAP es la falta de unificación tarifaria. Mientras algunas líneas nacionales mantienen valores más bajos, en la Provincia el boleto puede superar ampliamente esos montos.

Se genera una competencia desleal que no es provocada por las empresas, sino por las distintas jurisdicciones”, explicó. Y agregó que el sistema actual, con el uso extendido de la tarjeta SUBE, invisibiliza estas diferencias para el usuario: “Hoy uno apoya la tarjeta y ni sabe si pagó 900 o 1000 pesos”.

Deuda millonaria y reclamos cruzados

El conflicto financiero es otro eje central. Según Tenisi, el Estado nacional mantiene una deuda significativa con las líneas provinciales por el denominado “atributo social”, el subsidio que compensa los descuentos a sectores como jubilados.

Se deben aproximadamente 34.600 millones de pesos a las líneas de la provincia de Buenos Aires”, detalló. En contraste, aseguró que las líneas nacionales están prácticamente al día, con un pasivo menor cercano a los 3.000 millones.

El problema, sin embargo, no es solo el monto sino la dinámica: “Nación dice que le debe a la Provincia, pero que la Provincia tiene que pagarnos a nosotros. Mientras tanto, las empresas no reciben el dinero”.

Costos en alza y riesgo operativo

El aumento del combustible es otro factor determinante. Tenisi advirtió que el precio del gasoil está muy por encima de lo reconocido en la estructura de costos: “Lo tenemos calculado en 1.740 pesos, pero hoy vale más de 2.150. Se pierden 450 pesos por litro”.

A esto se suma el impacto de las paritarias aún no plenamente reconocidas en los cálculos oficiales. “Las empresas vienen pagando aumentos salariales que todavía no están reflejados”, indicó.

En este contexto, el dirigente no descartó consecuencias en el servicio: “Si no aparece el dinero, en algún momento puede volver el problema”, en referencia a posibles reducciones de frecuencias o demoras.

El impacto en los usuarios

Tenisi reconoció el malestar social que genera la situación: “Entiendo la bronca: sube el boleto y encima el colectivo no viene”. Y advirtió sobre la pérdida de poder adquisitivo: “Cada vez cuesta más pagar el pasaje, sobre todo para quienes necesitan tomar dos o tres colectivos”.

¿Hay salida?

Pese al panorama complejo, el presidente de CEAP dejó una puerta abierta a la negociación. Esta semana podría haber una reunión clave entre Nación, Provincia y empresarios.

Tengo esperanza de que se pongan de acuerdo. Aunque sea que paguen una parte de la deuda, porque si no se va a paralizar la provincia de Buenos Aires”, alertó.

Finalmente, propuso un cambio de fondo en el esquema de subsidios: “Hay que dejar de subsidiar a las empresas y empezar a subsidiar directamente al pasajero”. Según explicó, esto permitiría mayor transparencia y evitaría distorsiones en el sistema.

El conflicto, por ahora, sigue abierto. Y mientras los gobiernos se disputan responsabilidades, el sistema de transporte —clave para millones de usuarios diarios— se mantiene en una frágil estabilidad.

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