El ex ministro de Desarrollo Social y ex diputado nacional Daniel Arroyo alertó sobre el crecimiento del sobreendeudamiento de las familias argentinas y aseguró que la situación actual es “mucho más grave” que la que observaba en 2020, cuando comenzó a advertir sobre el fenómeno. En diálogo con el periodista Antonio Novas en FM Estudio 2, sostuvo que “se triplicó el nivel de deudas” y apuntó directamente contra la desregulación de las tasas de interés impulsada por el Gobierno nacional.
“Hoy la gente se endeuda porque paga mucho de luz, gas, agua, alimentos, transporte y medicamentos. No le alcanza, toma una deuda, y al mes siguiente tiene que pagarla otra vez. Ahí viene el sobreendeudamiento”, explicó Arroyo.
Según detalló, el problema no solo se agravó por el incremento de los costos fijos, sino también por la caída del poder adquisitivo. “Suben los costos y te baja el ingreso. Perdió poder adquisitivo la gente que tiene trabajo formal, el que hace changas y el que vive como puede”, señaló.
Durante la entrevista, el dirigente describió una realidad marcada por el desempleo y el “sobreempleo”. “Hay personas que tienen un trabajo y además manejan una moto o un auto haciendo repartos para poder llegar a pagar la tarjeta. Le meten 14 horas por día para ver si pueden cubrir algo de la deuda”, sostuvo.
Arroyo también cuestionó el Decreto 70/2023 impulsado por el gobierno de Javier Milei, al afirmar que eliminó la regulación sobre las tasas de interés. “Hoy cada uno cobra la tasa que quiere. Hay créditos al 500% de interés anual. Eso no existe en ningún lugar del mundo”, afirmó.
En ese sentido, remarcó que el crecimiento de las billeteras virtuales profundizó el problema. “Antes alguien tenía que ir físicamente a sacar un crédito. Hoy toca un botón en el teléfono y se endeuda. Eso aumentó muchísimo el nivel de deuda de las familias”, explicó.
“No se puede devolver más del doble”
El ex ministro propuso como medida urgente establecer un límite legal a las tasas de interés y tomó como ejemplo el programa brasileño “Desendeuda”, impulsado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
“Si alguien debe mil reales, no devuelve más de dos mil. Punto. Eso es lo que habría que hacer en Argentina”, planteó. Y agregó: “Mucha gente ya pagó varias veces la deuda que tomó. Si alguien pidió 200 mil pesos para comer o pagar el alquiler, no puede terminar devolviendo un millón”.
Arroyo sostuvo que el Congreso debería avanzar en una ley que establezca un tope claro a las tasas y que impida situaciones de usura. “Hay una diferencia entre un interés razonable y uno usurario”, afirmó.
Además, relató el caso de una jubilada a quien una financiera le renovó cinco veces un préstamo que no podía pagar. Según contó, la Justicia terminó fallando a favor de la mujer y obligó a la empresa a indemnizarla. “La financiera sabía que era vulnerable y le daba créditos para que viviera endeudada”, explicó.
“Desendeudar a las familias también baja la tensión social”
Sobre el final de la entrevista, Arroyo vinculó el fenómeno económico con el clima social que atraviesa el país. “Vivir endeudado es vivir sacado, nervioso, tenso permanentemente. Gran parte de la implosión social que existe hoy tiene que ver con que todo el mundo vive endeudado”, aseguró.
Y concluyó: “Desendeudar a las familias no es solo una medida económica. También es bajar el nivel de tensión social que existe permanentemente”.
