Las ventas siguen en retroceso y preocupa el impacto de los gastos fijos

Las ventas siguen en retroceso en Pilar y preocupa el impacto de los gastos fijos en el consumo. A raíz de esto, en diálogo con Resumen, el vicepresidente de SCIPA, Enrique Bértola, analizó la situación del comercio local y aseguró que, aunque la caída de las ventas se desaceleró en mayo, todavía no aparecen señales concretas de recuperación.

El comercio minorista de Pilar continúa atravesando un escenario complejo. Si bien durante mayo la baja en las ventas fue menos pronunciada que en los meses anteriores, desde la Sociedad de Comercio e Industria de Pilar (SCIPA) advierten que el consumo sigue resentido y que la actividad permanece lejos de recuperar los niveles esperados.

En diálogo con Resumen, el vicepresidente de la entidad, Enrique Bértola, señaló que la tendencia negativa se mantiene desde febrero y que prácticamente todos los rubros muestran retrocesos, aunque con distinta intensidad.

Según explicó, los sectores más golpeados continúan siendo aquellos vinculados a la construcción. Materiales para obras, ferreterías y comercios relacionados registran las caídas más marcadas, mientras que el rubro textil también sigue atravesando dificultades producto de la menor demanda y la competencia de productos importados.

Para Bértola, uno de los factores centrales detrás de la retracción del consumo es el fuerte incremento de los gastos que afrontan las familias. Servicios públicos, transporte, colegios, obras sociales y otros compromisos mensuales absorben una porción cada vez mayor de los ingresos.

A esto se suma el endeudamiento de muchos hogares, que durante los últimos meses recurrieron a tarjetas de crédito, billeteras virtuales y préstamos para sostener gastos cotidianos. Según indicó, esa situación termina reduciendo aún más la capacidad de compra debido al peso de los intereses.

Como consecuencia, los consumidores priorizan únicamente los productos esenciales y postergan gastos considerados secundarios, como indumentaria, mejoras para el hogar o consumos vinculados al esparcimiento.

Dentro de un panorama mayoritariamente negativo, algunos rubros consiguieron mostrar números positivos durante mayo. Entre ellos aparecen las farmacias, impulsadas por el aumento de enfermedades estacionales asociado a la llegada de las bajas temperaturas.

La gastronomía también registró una mejora. De acuerdo con el análisis realizado por SCIPA, los fines de semana largos favorecieron las salidas de cercanía y permitieron un mayor movimiento en restaurantes y bares de la zona.

Bértola explicó que muchas familias optaron por reemplazar viajes más costosos por paseos cortos dentro de la región, una tendencia que benefició a distritos como Pilar, que se consolidó como un destino de recreación cercano para vecinos del Área Metropolitana.

El dirigente detalló además que los informes de SCIPA se confeccionan a partir de consultas periódicas realizadas a comercios de distintos rubros del distrito. Los empresarios aportan información sobre la evolución porcentual de sus ventas respecto del mismo período del año anterior, sin compartir datos de facturación.

Con esos registros, la entidad elabora un promedio ponderado que permite medir el comportamiento general de la actividad comercial y detectar cuáles son los sectores más afectados y cuáles muestran una mejor performance.

Pese a la desaceleración observada en mayo, desde SCIPA consideran que la situación sigue siendo delicada y sostienen que la recuperación dependerá, en gran medida, de una mejora en el poder adquisitivo y en la capacidad de consumo de las familias.

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