Débora Giorgi: “Este modelo es esencialmente desindustrializante” y advirtió que la industria argentina es 14% más chica que en 2015

La crisis de la industria argentina volvió a ocupar el centro del debate económico. En una entrevista con Antonio Novas Personalmente FM Estudio 2, la economista y ex ministra de Industria de la Nación Débora Giorgi trazó un diagnóstico crítico sobre la situación del sector y aseguró que el país atraviesa un proceso de fuerte retroceso productivo.

“Estamos mal. Ayer fue un Día de la Industria sin nada para festejar, pero con mucho para reconocer a los industriales”, sostuvo Giorgi, quien actualmente se desempeña como secretaria de Producción de La Matanza.

La ex funcionaria definió al actual esquema económico como “esencialmente desindustrializante” y aseguró que las consecuencias pueden medirse tanto en los niveles de producción como en la pérdida de capacidades laborales y productivas.

Un dato que marca el retroceso: 14% menos industria que en 2015

Durante la entrevista, Giorgi recurrió a un indicador del INDEC para establecer una comparación histórica.

Según explicó, si se compara el primer semestre de 2026 con el primer semestre de 2015, la actividad industrial argentina es actualmente 14% menor.

“Usted tiene una industria que es 14% más chica”, afirmó.

Para Giorgi, el dato no solamente representa una caída en los niveles de actividad. También implica una pérdida de capacidades productivas y laborales que puede resultar mucho más difícil de recuperar.

A esto sumó otro indicador: la utilización de la capacidad instalada se encuentra 11 puntos porcentuales por debajo de los niveles de referencia que tomó para su comparación.

“En términos de actividad, en términos de acervo productivo, en términos de pérdida de capacidades laborales es enorme”, sostuvo.

“Cada 10 máquinas, hoy funcionan cuatro”

La ex ministra también hizo referencia a la situación que atraviesan las fábricas y explicó que muchas empresas están operando muy por debajo de su capacidad.

El problema, según su análisis, se vuelve todavía más grave porque la tecnología avanza a una velocidad cada vez mayor.

“Tenemos capacidad ociosa, los márgenes no dan para invertir. Tenemos la inversión por el suelo”, señaló.

En ese contexto, Giorgi advirtió que las empresas argentinas enfrentan una doble dificultad: por un lado, la falta de demanda y de rentabilidad para invertir y, por otro, el ingreso de productos importados que compiten con la producción local.

La crítica a la apertura de importaciones

Uno de los principales cuestionamientos de Giorgi estuvo dirigido a la política comercial.

La economista sostuvo que mientras grandes economías como Estados Unidos, la Unión Europea y Brasil adoptan mecanismos para proteger determinados sectores productivos, Argentina habría reducido sus herramientas de defensa frente a la competencia externa.

En particular, apuntó contra la eliminación de medidas antidumping.

No han dejado en pie un solo antidumping”, afirmó.

Y agregó que utilizar este tipo de herramientas no implica necesariamente cerrar la economía: “Es defenderse de la competencia desleal, es una medida consagrada en la OMC”.

Giorgi puso como ejemplo a Estados Unidos, al señalar que es uno de los países que más utiliza medidas antidumping, independientemente de la administración de turno.

El problema que, según Giorgi, aparece primero: la caída del consumo

Consultada por Antonio Novas sobre cómo podría reconstruirse la industria si el peronismo vuelve a recibir el respaldo electoral de la sociedad, Giorgi planteó que existe una serie de consensos dentro de los sectores que están trabajando en una alternativa económica.

Pero ubicó una condición como punto de partida: modificar la política macroeconómica.

“Primero hay que cambiar la política macroeconómica”, sostuvo.

Entre los principales problemas mencionó el nivel de los salarios, el esquema cambiario y las tasas de interés.

Según Giorgi, el deterioro del consumo ya se refleja incluso en la recaudación.

“El primer tema era la caída del consumo. No hay demanda. Un país de 47 millones de habitantes no puede no tener industria”, afirmó al referirse a un encuentro con empresarios industriales realizado en la provincia de Buenos Aires.

La receta que propone: salario, protección e innovación

Giorgi enumeró tres grandes ejes que, a su entender, deberían formar parte de un programa de reconstrucción productiva.

El primero es recuperar el mercado interno mediante una recomposición de los ingresos y un esquema de precios relativos que permita que el salario sea compatible tanto con el poder adquisitivo de los trabajadores como con la competitividad de las pequeñas y medianas empresas.

“El salario no resulte un costo impagable para el empresario PyME en dólares y para que pueda competir y, al mismo tiempo, a los 15 días del mes no le alcance a la gente”, explicó.

El segundo eje es proteger al mercado argentino de la competencia desleal externa.

Y el tercero apunta directamente al futuro productivo: innovación, investigación y desarrollo tecnológico.

En ese punto, Giorgi destacó especialmente el papel de las universidades.

“La mejor inversión que puede hacer el Estado es en nuestras universidades”, sostuvo.

Petróleo, gas y recursos naturales: “Tiene que ser un dinamizador”

La ex ministra también se refirió a los recursos naturales y planteó que su explotación debería generar una cadena de valor mucho más amplia dentro de la economía argentina.

Mencionó los casos de Noruega, Australia y Canadá como ejemplos de países donde los recursos naturales pueden convertirse en motores para desarrollar proveedores, tecnología y bienes de capital.

“Tiene que ser un dinamizador de generar una cadena de valor, de agregación de valor de bienes de capital, de servicios, de tecnología para su explotación y exportación al mundo”, afirmó.

La idea, según su planteo, es evitar que los recursos naturales funcionen solamente como generadores de exportaciones y utilizarlos como plataforma para desarrollar nuevas capacidades industriales.

Pymes, tasas y empleo informal: otra de las alarmas

Giorgi también puso el foco en la situación financiera de las pequeñas y medianas empresas.

Según señaló, el incremento de las tasas de interés está generando un fuerte aumento de la morosidad y complicando las cadenas de pago.

“Un sector financiero que tiene tasas exorbitantes que determinan un aumento también de la mora de cinco veces en las pymes”, afirmó.

A esto sumó la situación de las familias, los cheques rechazados y el crecimiento de la informalidad laboral.

Según su diagnóstico, el trabajo informal ya estaría por encima del 45%, frente a niveles anteriores que ubicó en torno al 34% o 35%.

“La gente ya tiene el diagnóstico; ahora espera saber hacia dónde vamos”

Sobre el final de la entrevista, Antonio Novas planteó que la sociedad ya conoce buena parte del diagnóstico sobre la crisis económica y que el desafío político pasa por explicar cuál sería el camino para revertirla.

Giorgi coincidió con esa mirada y aseguró que seguirá trabajando junto a otros dirigentes y economistas en una agenda orientada a modificar el escenario productivo.

“Más salario y más resguardo de nuestros trabajos, de nuestro recurso natural y fundamentalmente mejor calidad de vida”, afirmó en el cierre de la entrevista.

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