La industria metalúrgica opera al 39,2% de su capacidad y advierten que podrían aumentar los despidos y los cierres

La industria metalúrgica atraviesa un escenario de fuerte deterioro, con un uso de la capacidad instalada del 39,2%, según los datos mencionados por Elio Del Re durante una entrevista con Antonio Novas, en el programa Personalmente, de FM Estudio 2.

El representante de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) advirtió que la persistencia de estos niveles de actividad genera preocupación porque las empresas tienen cada vez menos margen para resistir la situación.

“Lo preocupante es que se sostienen en el tiempo, porque se van agotando las reservas para poder resistir a esta situación”, explicó.

La entrevista puso el foco en las causas de la caída de la producción, las perspectivas para 2027 y las consecuencias que podría tener la continuidad del actual escenario sobre el empleo y el consumo.

Tres factores que golpean a la industria metalúrgica

Del Re identificó varios factores que explican las dificultades del sector. Entre ellos, destacó la debilidad de la demanda, el retroceso de las actividades vinculadas con la obra pública y la desaceleración de la construcción.

En relación con el comercio exterior, señaló que las importaciones de productos metalúrgicos continúan representando un elemento de preocupación para la industria nacional. Sin embargo, aclaró que el problema no se limita a la competencia de los productos importados.

“En este momento se venden menos productos nacionales, pero también menos productos importados”, afirmó.

Para el dirigente industrial, esa situación refleja un mercado interno debilitado, en el que la demanda no alcanza para impulsar la producción.

También mencionó las dificultades de los fabricantes de maquinaria vial y de equipamiento destinado a actividades que dependían de la obra pública.

A ese panorama se suma la desaceleración de la construcción, otro de los motores de la demanda de productos metalúrgicos.

“Básicamente creo que ahí tenemos los grandes motores apagados del consumo de productos metalúrgicos”, resumió.

La advertencia para 2027: más despidos y posibles cierres

Consultado sobre las perspectivas para el próximo año, Del Re fue contundente: si no mejoran las condiciones que afectan al sector, la actividad podría continuar deteriorándose.

“Claramente, si esas cosas no mejoran, la industria metalúrgica va a ir empeorando su desempeño”, sostuvo.

El representante de ADIMRA advirtió que la prolongación de este escenario podría traducirse en nuevas pérdidas de puestos de trabajo y en el cierre de empresas.

“Vamos a tener más despidos, vamos a tener más cierres”, señaló al referirse a las posibles consecuencias de una continuidad de la tendencia actual.

Además, destacó que el impacto de la crisis industrial no termina en las fábricas. Cada puesto de trabajo representa un ingreso salarial que sostiene el consumo de las familias y genera demanda para otros sectores de la economía.

“Ese salario es el que se traduce en consumo. Cuando eso no está, el consumo también disminuye”, explicó.

De esta manera, planteó que la debilidad de la industria puede alimentar un círculo negativo: menos producción, menos empleo, menores ingresos y una nueva caída del consumo.

El reclamo por un crecimiento económico más equilibrado

Durante la entrevista, Antonio Novas le preguntó a Del Re por el discurso del presidente Javier Milei y por la falta de referencias a las dificultades que atraviesan distintos sectores de la economía.

El representante de ADIMRA consideró que la recuperación requiere que las diferentes actividades económicas comiencen a mostrar un mayor dinamismo y puedan complementarse entre sí.

“Cuando se crece desparejo, no se crece”, afirmó.

Ante la observación de Novas sobre la responsabilidad del Gobierno en la creación de condiciones para la actividad empresarial, Del Re insistió en la necesidad de lograr un crecimiento real y sostenible.

La discusión expuso dos cuestiones centrales para el sector industrial: la evolución de la demanda interna y las condiciones necesarias para que las empresas puedan sostener e incrementar su producción.

Una industria que necesita recuperar actividad

El nivel de utilización de la capacidad instalada constituye un indicador de cuánto de su potencial productivo está usando una industria. Un registro del 39,2% implica que, según la medición citada durante la entrevista, el sector trabaja muy por debajo de su capacidad disponible.

Para Del Re, el principal desafío es revertir la debilidad de los sectores que demandan productos metalúrgicos y generar condiciones para que la actividad vuelva a crecer.

Su advertencia es especialmente relevante de cara a 2027: si no se recuperan el consumo, la construcción y las actividades vinculadas con la obra pública, la industria podría enfrentar mayores dificultades para sostener sus niveles de producción y empleo.

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