Fuerte caída en el uso de colectivos: advierten un deterioro del sistema

En una entrevista con el programa Personalmente, el periodista Antonio Novas dialogó con Luciano Fusaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor, quien confirmó una preocupante caída en la cantidad de pasajeros del transporte público.

Según explicó Fusaro, durante abril se registró una baja del 21% en la venta de pasajes de colectivos, un dato que refleja una tendencia que ya se venía observando en meses anteriores. “Es una caída bastante dramática”, señaló, y atribuyó el fenómeno a una combinación de factores económicos y estructurales.

El primero de ellos es el aumento de tarifas por encima de la inflación. Fusaro aclaró que estos incrementos no implican mayores ingresos para las empresas, sino que responden a una reducción de subsidios por parte del Estado. En ese contexto, el impacto recae directamente sobre el usuario: “Al crecer la tarifa por encima del salario, mucha gente deja de viajar o busca alternativas”.

El segundo factor tiene que ver con un cambio en la matriz económica del país. Mientras sectores como la energía, la minería o el agro muestran cierta recuperación, gran parte de la actividad del AMBA —como la industria, la construcción y el comercio— continúa rezagada, con pérdida de empleo. “El transporte es una demanda derivada: si cae el trabajo, cae el uso del colectivo”, explicó.

Por último, el dirigente empresarial advirtió sobre un deterioro en la calidad del servicio, con menor frecuencia de unidades en circulación. Esta situación, explicó, responde a la falta de recursos de las empresas frente al aumento de costos, especialmente del gasoil. “Las empresas sacan colectivos de la calle porque no les alcanza”, afirmó.

En ese sentido, Fusaro detalló que el precio del combustible pasó de unos 1.744 pesos a más de 2.100, generando un desfasaje en la estructura de costos. “Hoy deberíamos estar en una tarifa técnica de alrededor de 2.100 pesos por pasajero, pero estamos en 1.600. Hay una brecha de más del 20%”, indicó.

Durante la entrevista, Novas planteó diferencias respecto al impacto internacional del precio del combustible, señalando que Argentina cuenta con recursos energéticos como Vaca Muerta. Sin embargo, Fusaro aclaró que el país aún depende en parte de la importación de gasoil, lo que lo expone a las variaciones del mercado global.

Consultado sobre cómo se adapta la población ante este escenario, el titular de la asociación describió una realidad de creciente precarización: “La gente hace malabares”. Entre las alternativas mencionó el aumento del uso de bicicletas, motos, aplicaciones de transporte y, en algunos casos, incluso servicios informales o ilegales.

Además, remarcó un dato estructural: en los últimos diez años, el sistema perdió un tercio de sus pasajeros, lo que evidencia un cambio profundo en los hábitos de movilidad. También alertó que el deterioro del transporte impacta en el acceso al trabajo, especialmente en empleos informales que requieren múltiples combinaciones de viaje.

La entrevista deja en evidencia un escenario complejo para el transporte público en el AMBA, donde la combinación de tarifas en alza, costos crecientes y menor demanda configura un círculo vicioso que amenaza la sustentabilidad del sistema.

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