En una reciente entrevista concedida a Antonio Novas en el programa «Personalmente«, el consultor político Gustavo Córdoba analizó el complejo escenario social y político que atraviesa la gestión de Javier Milei, marcando una distinción crítica entre la imagen presidencial y la realidad económica de los ciudadanos.
La brecha entre el «Relato» y el bolsillo
Uno de los puntos centrales de la charla fue la desconexión entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana de la sociedad. Según Córdoba, el gobierno intenta sostener una narrativa de éxito, pero se choca con la realidad del consumo.
Caída del consumo: Córdoba señaló que indicadores clave, como el despacho de cemento o la venta de alimentos, muestran un retroceso alarmante.
Expectativa vs. Realidad: Córdoba enfatizó que «no hay comunicación que valga cuando el bolsillo está vacío», sugiriendo que el apoyo inicial al gobierno empieza a erosionarse ante la falta de resultados tangibles en la economía doméstica.
El rol de la oposición y el humor social
Durante la entrevista, Novas y Córdoba dialogaron sobre la aparente falta de una alternativa política consolidada, lo que le permite al oficialismo mantener cierta iniciativa a pesar del ajuste.
«El gobierno hoy sobrevive más por la fragmentación de la oposición que por sus propios aciertos económicos», reflexionó Córdoba en los micrófonos de Personalmente.
Desafíos a corto plazo
Para el analista, el mayor riesgo para Javier Milei es el factor tiempo. La sociedad argentina suele otorgar una «luna de miel» que parece estar llegando a su fin. Córdoba advirtió que:
El núcleo duro del votante de Milei sigue siendo sólido, pero los sectores moderados muestran signos de cansancio.
La paciencia social está condicionada a una baja drástica de la inflación que aún no se siente en el poder adquisitivo real.
