Las recientes decisiones del Gobierno de Javier Milei en materia de defensa y política exterior volvieron a poner a las Islas Malvinas, Tierra del Fuego y la relación estratégica con Estados Unidos en el centro del debate.
En diálogo con Antonio Novas en FM Estudio 2, el especialista en relaciones internacionales Juan Belikow analizó la compra de armamento, la inversión anunciada para una base naval en Tierra del Fuego, las visitas de funcionarios militares estadounidenses y las declaraciones de Donald Trump sobre un eventual conflicto entre Argentina y el Reino Unido.
Belikow partió de una premisa: la reivindicación argentina de la soberanía sobre Malvinas constituye una causa histórica y legítima, pero cuestionó que las recientes decisiones del Gobierno puedan interpretarse automáticamente como una política de defensa vinculada con la recuperación de las islas.
“No parece ser una política de defensa”
Para el especialista, uno de los principales interrogantes es determinar si las nuevas adquisiciones militares responden a una estrategia de defensa nacional o si tienen un objetivo fundamentalmente geopolítico.
“Todo indica que la defensa no es un tema prioritario para la actual administración”, sostuvo Belikow.
En ese sentido, planteó una contradicción entre el anuncio de inversiones y la situación general de las Fuerzas Armadas, particularmente en materia salarial y de equipamiento.
Según su interpretación, las compras realizadas por Argentina en los últimos años estuvieron fuertemente condicionadas por la política exterior.
“Llama la atención que todas las compras se hagan, a pesar de objeciones técnicas bastante explícitas por parte de militares muy avezados en la materia, exclusivamente en Estados Unidos”, afirmó.
F-16: la fuerte crítica de Belikow
Uno de los puntos más cuestionados por el especialista fue la incorporación de los aviones de combate F-16 adquiridos por Argentina.
Belikow sostuvo que se trata de una plataforma reconocida y capaz, pero manifestó dudas sobre los costos de mantenimiento y disponibilidad futura de repuestos.
“Le compramos chatarra”, afirmó de manera contundente al referirse a la operación, aunque inmediatamente reconoció que el F-16 constituye “una muy buena plataforma”.
Su cuestionamiento estuvo relacionado principalmente con el ciclo de vida de los aviones y con la posibilidad de sostener económicamente su operación y mantenimiento durante los próximos años.
También sostuvo que el proceso debería analizarse dentro del cambio de alineamiento internacional de la Argentina.
Según Belikow, la adquisición de material militar estadounidense puede interpretarse como una señal hacia Washington para mostrar un alejamiento de China.
Sin embargo, marcó una contradicción: Argentina mantiene simultáneamente vínculos económicos con Beijing, entre ellos el swap de monedas.
Tierra del Fuego y una inversión que “no alcanza”
Otro de los puntos centrales de la entrevista fue la inversión anunciada para infraestructura militar en Tierra del Fuego.
Novas planteó que los fondos destinados a la base fueron girados al Ministerio de Defensa inmediatamente después de la cadena nacional de Milei sobre Malvinas.
Para Belikow, el monto anunciado está lejos de representar una transformación estructural de la infraestructura militar argentina en el extremo sur.
“La base naval parece un chiste”, sostuvo, al considerar que una verdadera modernización requeriría una inversión considerablemente mayor.
El especialista estimó que una obra de esa magnitud podría demandar entre 1.500 y 2.000 millones de dólares, además de requerir recursos permanentes para mantenerla operativa.
¿Qué tiene que ver China con la base?
Belikow ubicó la cuestión de Tierra del Fuego dentro de una disputa geopolítica más amplia.
Según explicó, Estados Unidos había manifestado preocupación por un proyecto que involucraba a una empresa china para desarrollar una infraestructura logística en la zona.
Para el especialista, el interés de Washington no estaría relacionado directamente con un supuesto rearme argentino, sino con la importancia estratégica de la región.
“El estrecho de Magallanes es uno de los estrechos estratégicos clave en el mundo”, explicó.
Belikow sostuvo que el aumento del tráfico marítimo en la zona vuelve todavía más relevante el control y la presencia logística en el extremo sur del continente.
En ese contexto, consideró que Estados Unidos buscó impedir que China avanzara con un proyecto de infraestructura que podía otorgarle una posición estratégica en la región.
El Comando Sur y la posible presencia militar estadounidense
Durante la entrevista, Antonio Novas recordó las visitas realizadas a la Argentina por autoridades del Comando Sur de Estados Unidos, incluida la visita de Laura Richardson a Tierra del Fuego.
La pregunta fue directa: ¿qué relación existe entre esas visitas y la nueva infraestructura militar argentina?
Belikow respondió que la relación debe analizarse dentro del nuevo alineamiento estratégico de la Argentina con Estados Unidos.
El especialista consideró posible una futura presencia militar estadounidense en la zona, aunque aclaró que, hasta el momento, no conoce un acuerdo concreto que confirme ese escenario.
“Hasta donde sé en este momento no hay nada concreto”, afirmó.
Sin embargo, agregó que no descarta que exista una intención de avanzar en esa dirección.
“Que puede haber intencionalidad al respecto, no tengo dudas”, sostuvo.
Trump y su polémica referencia a Malvinas
El último tramo de la entrevista estuvo dedicado a las declaraciones de Donald Trump sobre Malvinas.
El expresidente estadounidense había planteado la posibilidad de intervenir si se producía una escalada entre Argentina y el Reino Unido y sostuvo que, si lo convocaban, probablemente podría resolver el conflicto.
Para Belikow, la interpretación de esas declaraciones requiere ponerlas en el contexto de la relación entre Washington y Londres.
“No, parece un chiste”, respondió inicialmente.
Según su análisis, Trump no estaría interviniendo específicamente en la cuestión argentina, sino utilizando Malvinas como parte de una disputa más amplia con el Reino Unido.
Belikow sostuvo que Trump pretende que Londres asuma un papel más importante en los conflictos internacionales y aumente su participación militar y financiera.
En ese marco, interpretó las referencias a Malvinas como una herramienta de presión sobre el Gobierno británico.
“Claramente no era la Argentina, sino que era el Reino Unido”, concluyó.
Malvinas, una disputa que excede a la Argentina
La entrevista dejó planteado un escenario complejo: mientras el Gobierno argentino profundiza su alineamiento con Estados Unidos y avanza con adquisiciones de equipamiento militar estadounidense, Tierra del Fuego adquiere una importancia estratégica que excede la cuestión estrictamente argentina.
Para Belikow, las decisiones de defensa deben analizarse en conjunto con la disputa geopolítica entre Estados Unidos y China y con la relación entre Washington y Londres.
La discusión sobre Malvinas, de esta manera, vuelve a quedar atravesada por intereses estratégicos globales que involucran al Atlántico Sur, la Antártida, el estrecho de Magallanes y las relaciones entre las principales potencias.
