La izquierda prepara una nueva movilización contra el gobierno de Javier Milei y busca transformar el descontento social en organización política y sindical.
Así lo planteó Maximiliano Zuasnábar, dirigente del Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) e integrante del Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT), durante una entrevista en Agenda Propia, por FM Estudio 2.
La convocatoria fue denominada por sus organizadores como “la marcha de la bronca” y está prevista para el sábado 19 de septiembre, con concentración a las 15.30 en la zona del Congreso y movilización hacia Plaza de Mayo.
“Estamos organizando la bronca”
Zuasnábar sostuvo que la movilización busca canalizar el malestar existente en distintos sectores de la sociedad.
“Nosotros estamos haciendo unos comités en Pilar, ya hicimos el cuarto comité, donde hay más de 200 en todo el país”, explicó.
Según el dirigente, esos espacios buscan incorporar a personas que no necesariamente tienen militancia política pero que quieren participar de una protesta contra las políticas del Gobierno.
“Nosotros estamos totalmente dispuestos a hacerlo”, afirmó al referirse a la organización de quienes se acercan a los comités.
Para el dirigente, el crecimiento de la conflictividad social está relacionado con distintos factores, entre ellos la situación económica, los salarios, el empleo y las políticas impulsadas por la administración nacional.
La izquierda apunta a una huelga general
Uno de los conceptos más contundentes de la entrevista apareció cuando desde Agenda Propia le preguntaron si la marcha tenía como objetivo reclamar modificaciones concretas o si funcionaba principalmente como una expresión general de rechazo al Gobierno.
Zuasnábar fue directo:
“Nosotros vamos por la huelga general”.
El dirigente sostuvo que ese objetivo forma parte de la estrategia política de su espacio desde el comienzo de la administración Milei.
“Queremos luchar desde ahora, pero organizados”, afirmó.
Según explicó, para el PTS no alcanza con esperar a las próximas elecciones, sino que considera necesario construir organización social y política durante el período previo.
“No solamente es una cuestión de las elecciones, de quién tiene más votos, sino de que si no estamos organizados esto no se puede combatir”, señaló.
El empleo y el malestar económico
Durante la entrevista también apareció uno de los temas que, según Zuasnábar, explica parte del malestar social: la dificultad para conseguir trabajo.
El dirigente hizo referencia a una convocatoria laboral en una parrilla que, según relató, recibió alrededor de 1.500 postulantes para cubrir 15 puestos.
“Eso, si no te da bronca eso, y más, en algunos casos buscando un segundo trabajo porque con uno no le alcanza”, expresó.
Zuasnábar también cuestionó medidas que, según afirmó, afectarían a las fábricas recuperadas.
En ese sentido, señaló que existen más de 400 establecimientos de ese tipo en el país y defendió el papel que cumplen en el sostenimiento de puestos laborales.
“El Gobierno toma nota de las movilizaciones”
El referente del PTS también sostuvo que las movilizaciones masivas pueden generar cambios en las decisiones oficiales.
Como antecedente mencionó una protesta realizada recientemente, a partir de la cual, según su interpretación, el Gobierno habría modificado algunos aspectos de sus iniciativas.
“Está a la vista que toma nota”, afirmó.
Para Zuasnábar, la movilización callejera constituye una herramienta para presionar al Gobierno y evitar que determinadas medidas avancen.
Su planteo es que el descontento no quede solamente expresado en encuestas o redes sociales, sino que pueda transformarse en participación activa.
La convocatoria desde Pilar
La organización local también tendrá su punto de partida en Pilar.
Zuasnábar explicó que los participantes se concentrarán durante el mediodía en la estación de trenes de Pilar para viajar hacia la Ciudad de Buenos Aires.
“La concentración es a las 15.30 de Congreso a Plaza de Mayo, el sábado 19”, precisó.
El dirigente anticipó que desde Pilar viajarán integrantes de los comités y personas que se sumaron específicamente a la convocatoria.
La movilización partirá desde Congreso y tendrá como destino final Plaza de Mayo, donde los organizadores prevén realizar un acto con oradores.
Más de 300 organizaciones
Según afirmó Zuasnábar, la convocatoria cuenta con el respaldo de más de 300 organizaciones, además de actores y otras personalidades.
El dirigente consideró que la marcha representa también una oportunidad para mostrar el nivel de organización alcanzado por la izquierda.
“Desde la izquierda, ¿cuándo van a convocar una marcha grande? Bueno, lo estamos haciendo”, sostuvo.
Para el referente del PTS, la movilización puede servir como punto de encuentro entre sectores que comparten el rechazo a determinadas políticas del Gobierno, incluso aunque no coincidan completamente con el programa de la izquierda.
¿Una plataforma para las elecciones de 2027?
Desde Agenda Propia también consultaron a Zuasnábar sobre el escenario electoral y la posibilidad de ampliar el espacio de la izquierda de cara a las próximas elecciones.
El dirigente evitó anticipar definiciones sobre eventuales alianzas o candidaturas.
Reconoció que existen debates sobre una posible apertura del frente de izquierda, pero aseguró que actualmente la prioridad está puesta en la organización de las movilizaciones.
“Ya va a llegar su momento”, respondió.
En cuanto al crecimiento de la imagen positiva de Myriam Bregman, mencionado durante la entrevista, Zuasnábar sostuvo que el fenómeno no debe interpretarse solamente como resultado de una figura individual.
“Creo que es algo más colectivo”, afirmó.
“Hoy tenemos otros problemas más urgentes”
El dirigente cerró su análisis planteando que, aunque las elecciones son importantes para su espacio, actualmente existen otras prioridades.
Según Zuasnábar, la izquierda pretende concentrarse en los problemas que afectan a la población en el presente y no solamente en la construcción electoral para 2027.
“Hoy tenemos otras que son los problemas más urgentes que tiene la gente ahora”, sostuvo.
La movilización del sábado será, en ese sentido, una nueva prueba para medir hasta qué punto el malestar que la izquierda identifica en distintos sectores puede traducirse en participación masiva en las calles.
