El economista Luis Secco aseguró que el mayor desafío que enfrenta la estrategia económica del Gobierno no pasa por la falta de instrumentos, sino por la escasa confianza que todavía despierta entre los argentinos. En una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, por FM Estudio 2, sostuvo que el proyecto de «inocencia fiscal», promovido por la administración de Javier Milei, se parece «mucho a un blanqueo» y que su éxito dependerá de la capacidad oficial para convencer a quienes mantienen dólares no declarados.
«El problema fundamental es la falta de confianza», resumió Secco. A su entender, el Gobierno necesita ofrecer mayores incentivos para que quienes poseen ahorros informales decidan exteriorizarlos.
El economista también manifestó reparos sobre uno de los aspectos más debatidos del proyecto legislativo: la posibilidad de que alcance a dirigentes políticos o exfuncionarios.
«No me gusta que eventualmente se incluyan políticos o exfuncionarios. Habrá que ver cómo queda finalmente redactada la ley», señaló.
El peso de las expectativas
Durante la conversación, Secco planteó que el Gobierno enfrenta un fenómeno que considera preocupante: el desplazamiento de las expectativas económicas hacia las elecciones presidenciales de 2027.
«A mí lo que más me preocupa de las últimas semanas es que la bisagra de las expectativas se haya corrido hacia 2027, y 2027 queda muy lejos», afirmó.
Según explicó, el oficialismo viene acumulando señales que, en teoría, deberían fortalecer la confianza de los mercados y de la sociedad. Entre ellas mencionó la búsqueda de aprobar leyes consideradas estratégicas, mantener el orden fiscal, fortalecer las reservas internacionales y avanzar en acuerdos políticos.
Sin embargo, advirtió que esas señales todavía no logran producir el cambio esperado.
«El Gobierno va cumpliendo con muchas de las cosas que se le exigen, pero aun así parece no alcanzar para que la sociedad esté dispuesta a blanquear sus ahorros, consumir más o invertir», sostuvo.
La inversión, el verdadero cuello de botella
Para Secco, el principal problema estructural de la economía argentina continúa siendo el bajo nivel de inversión.
El economista recordó que, de acuerdo con los datos del Producto Bruto Interno correspondientes al primer trimestre del año, la inversión representa apenas el 14,3% del PBI, un porcentaje que consideró insuficiente para sostener un proceso de crecimiento.
«No hay milagro económico con esa tasa de inversión», enfatizó.
En ese sentido, comparó la situación argentina con la de las economías que lograron desarrollarse.
«Los países exitosos invierten más de 20 puntos del PBI, e incluso más de 25% en los casos de mayor crecimiento», explicó.
Empleo, salarios y crecimiento
Secco sostuvo que el debate sobre la inversión trasciende las estadísticas y tiene un impacto directo sobre el bienestar de la población.
«Para generar empleo y, sobre todo, para pagar buenos salarios, hace falta invertir», remarcó.
Por eso insistió en que el verdadero desafío del Gobierno no es únicamente mantener el equilibrio macroeconómico, sino lograr un cambio de expectativas que incentive a empresas y familias a movilizar capitales hoy inmovilizados.
A modo de síntesis, el economista concluyó que la estabilidad económica requiere algo más que disciplina fiscal: necesita recuperar la confianza suficiente para transformar el ahorro en inversión productiva, condición que considera indispensable para que Argentina pueda iniciar un proceso de crecimiento sostenido.
