El Gobierno de Javier Milei enfrenta un faltante estimado en US$ 22.700 millones para afrontar los vencimientos de deuda de 2027, de acuerdo con un análisis del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), vinculado a la CTA. El cálculo surge de comparar los compromisos financieros del Estado nacional y del Banco Central con los recursos previstos en el proyecto de Presupuesto enviado al Congreso.
Así lo explicó Leandro Amoretti, economista, investigador de CIFRA y becario doctoral del CONICET, durante una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, de FM Estudio 2.
Según el especialista, el programa financiero oficial contempla recursos por aproximadamente US$ 7.500 millones para afrontar compromisos que alcanzarían los US$ 30.000 millones. La diferencia deja una brecha de financiamiento que, de acuerdo con el informe, el Gobierno todavía debe resolver.
Amoretti advirtió, además, que las condiciones financieras y cambiarias podrían dificultar la obtención de los dólares necesarios para cubrir esa diferencia.
Una brecha de US$ 22.700 millones en el programa financiero
El economista explicó que el informe de CIFRA se elaboró a partir de documentación oficial: los vencimientos de deuda publicados por la Secretaría de Finanzas, los datos del Banco Central y el programa financiero incluido en el proyecto de Presupuesto para 2027.
Según detalló, el Gobierno había presentado meses atrás un esquema para afrontar los vencimientos del año próximo, pero introdujo modificaciones cuando remitió el proyecto presupuestario al Congreso.
A partir de la comparación entre los compromisos previstos y las fuentes de financiamiento identificadas, el equipo de CIFRA estimó que el Estado nacional y el Banco Central necesitarán alrededor de US$ 30.000 millones para pagar capital e intereses de la deuda durante 2027.
Ese monto incluye obligaciones con organismos internacionales, como el Fondo Monetario Internacional (FMI), pagos de bonos y compromisos vinculados con instrumentos de deuda emitidos por el Banco Central.
Sin embargo, el programa financiero contemplaría unos US$ 7.500 millones provenientes de nuevas deudas con organismos internacionales, privatizaciones y refinanciaciones de instrumentos financieros.
La diferencia es de US$ 22.700 millones.
“Es lo que le falta al Gobierno el año que viene para cumplir con sus compromisos de deuda, tanto de pago de capital como de interés”, explicó Amoretti.
El investigador aclaró que el cálculo no constituye una estimación aislada, sino que surge de contrastar los vencimientos publicados oficialmente con las fuentes de financiamiento previstas en el proyecto presupuestario.
El costo de conseguir dólares en los mercados internacionales
Uno de los principales interrogantes es cómo conseguirá el Gobierno los recursos que faltan.
Amoretti sostuvo que una de las alternativas previstas por el oficialismo era reducir el riesgo país para recuperar el acceso al financiamiento internacional en condiciones más favorables. Sin embargo, señaló que ese escenario no se había concretado en los términos esperados.
La posibilidad de emitir nueva deuda, explicó, depende de las condiciones que exijan los inversores. Si el costo de financiamiento resulta demasiado elevado, el margen de acción del Gobierno se reduce.
Otra alternativa sería obtener mayores desembolsos de organismos internacionales o conseguir nuevas fuentes de financiamiento externo.
El economista también mencionó la posibilidad de que el Gobierno reciba un respaldo financiero extraordinario del exterior, como ocurrió con la asistencia del Tesoro de Estados Unidos a la que hizo referencia durante la entrevista.
No obstante, advirtió que este tipo de escenarios depende de factores políticos que no pueden anticiparse únicamente a partir de los cálculos financieros.
La fuga de capitales y la dificultad para acumular reservas
Amoretti señaló que la brecha financiera debe analizarse junto con la evolución de las divisas que ingresan al país y la capacidad del Banco Central para acumular reservas.
Según explicó, la Argentina registra un importante ingreso de dólares por sus exportaciones, pero una parte de esas divisas vuelve a salir del sistema financiero.
Como ejemplo, mencionó que el país podría registrar un superávit comercial de unos US$ 23.000 millones durante el año, sin que eso garantice una acumulación equivalente de reservas internacionales.
“El Gobierno no logra acumular esos dólares porque, como entran, salen y se van a través de diferentes mecanismos”, sostuvo.
El investigador vinculó esa dinámica con la fuga de capitales y la formación de activos externos, es decir, la adquisición de activos fuera del sistema financiero local.
En ese contexto, advirtió que la disponibilidad de dólares para afrontar los vencimientos de deuda no depende solamente de los ingresos comerciales, sino también de la capacidad de retener esas divisas y conseguir financiamiento adicional.
La presión cambiaria, otro riesgo para el programa económico
El economista también alertó sobre las posibles consecuencias cambiarias de los compromisos financieros previstos para 2027.
A los vencimientos de la deuda nacional y del Banco Central se suman los compromisos de los gobiernos provinciales, estimados por CIFRA en aproximadamente US$ 2.400 millones, además de las obligaciones de las empresas privadas que emiten deuda en dólares.
Estas necesidades de financiamiento, explicó, pueden incrementar la demanda de divisas y generar una presión adicional sobre el mercado cambiario.
Amoretti señaló que esa situación podría agravarse a medida que se acerque la próxima elección presidencial, debido a la mayor demanda de dólares que, según indicó, suele producirse en la Argentina durante los períodos electorales.
En su análisis, el Gobierno buscará contener esa presión para sostener su estrategia económica y evitar que una suba del tipo de cambio afecte su objetivo de desacelerar la inflación.
“Sin dudas hay un elemento que va a estar presente, que va a ser la presión sobre el tipo de cambio”, advirtió.
Sin embargo, evitó anticipar un desenlace concreto. Recordó que el año anterior se produjo una asistencia financiera extraordinaria de Estados Unidos que modificó las perspectivas que manejaban algunos analistas.
Por ese motivo, sostuvo que la evolución del escenario dependerá también de decisiones políticas y de eventuales acuerdos internacionales.
Una deuda por financiar y un escenario todavía abierto
El análisis presentado por CIFRA pone el foco en la diferencia entre los compromisos de deuda previstos para 2027 y los recursos identificados por el Gobierno para afrontarlos.
Según el cálculo expuesto por Amoretti, las necesidades financieras del Estado nacional y del Banco Central rondarían los US$ 30.000 millones, frente a fuentes de financiamiento contempladas por unos US$ 7.500 millones. La brecha estimada asciende a US$ 22.700 millones.
El economista advirtió que el acceso al crédito internacional, los desembolsos de organismos multilaterales, la evolución de las reservas y la presión cambiaria serán factores centrales para determinar cómo se cubrirán esos compromisos.
La entrevista dejó planteado, así, uno de los principales interrogantes del programa económico: de dónde saldrán los dólares necesarios para afrontar los vencimientos de deuda del año próximo y qué consecuencias podría tener esa búsqueda de financiamiento sobre el mercado cambiario.
