En un contexto económico desafiante, el consumo en Argentina está experimentando un cambio drástico de hábitos. Fernando Savore en diálogo con Antonio Novas en el programa Personalmente, analizo los últimos datos de febrero: mientras que las ventas en supermercados cayeron un 3,3%, los almacenes de barrio logran sostenerse e incluso mostrar leves signos de crecimiento.
Fernando Savore, recientemente nombrado vicepresidente de la Federación Nacional de Almaceneros, brindó detalles sobre esta realidad y cómo el vecino está buscando alternativas frente a los constantes aumentos de precios.
El «boom» de las segundas marcas y Pymes
Uno de los fenómenos más marcados conversados en la entrevista es el desplazamiento de las primeras marcas por productos de empresas locales o Pymes. La diferencia de precios es, en muchos casos, abismal:
Pan Lactal: Mientras una primera marca ronda los $7.000, una opción Pyme se consigue por $2.500.
Calidad y adopción: Los consumidores han dejado de ser «marqueros» por necesidad y descubren buena calidad en marcas menos conocidas.
Variedad: Este comportamiento se repite en mermeladas, galletitas y productos de limpieza, que ganan cada vez más espacio en las góndolas.
«La gente prueba la marca Pyme, se da cuenta de que la calidad es buena y la termina adoptando».
Radiografía de los aumentos en febrero
A pesar de que los almacenes resisten mejor la caída que las grandes superficies, Savore detalló a Antonio Novas los incrementos que percibieron durante el último mes:
| Rubro | Aumento estimado |
| Lácteos | 2,5% en enero y 2,7% en febrero |
| Alimentos envasados | 3% – 4% |
| Limpieza y perfumería | 6% – 7% |
| Café | 7% – 10% |
Un escenario complejo para el comerciante
Savore señaló que febrero fue un mes «históricamente malo» en ventas, atribuido en parte a que muchas familias se encontraban de vacaciones, restando clientes al barrio. Además, advirtió sobre la brecha entre la inflación y los salarios, lo que se traduce en que «hay menos plata todos los meses» en la calle.
Savore concluyó que, ante esta pérdida del poder adquisitivo, el comercio de cercanía vuelve a ser el aliado fundamental para el bolsillo de los argentinos.
