En una entrevista con Antonio Novas para el programa «Personalmente«, el especialista en previsión social Eduardo Santín analizó la crítica situación que atraviesan los jubilados y pensionados bajo la actual administración económica.
Un ajuste sobre los más vulnerables
Santín fue categórico al señalar que el superávit fiscal del que se jacta el Gobierno se sostiene fundamentalmente sobre el recorte a los haberes jubilatorios. Según explicó, casi el 45% del ajuste total realizado por el Estado recae directamente sobre el sistema previsional.
«No estamos ante una reforma previsional, estamos ante un plan de licuación de ingresos que afecta la calidad de vida básica de millones de argentinos», afirmó Santín durante el diálogo con Novas.
Los puntos clave del análisis
Durante la entrevista, se destacaron los siguientes aspectos sobre la realidad del sector:
Pérdida del poder adquisitivo: Los haberes han quedado rezagados frente a la inflación, especialmente en rubros sensibles como alimentos y medicamentos.
Bonos insuficientes: El especialista señaló que los bonos otorgados por decreto no alcanzan a compensar la caída real del salario indirecto que perciben los adultos mayores.
Sostenibilidad del sistema: Santín advirtió que desfinanciar el sistema no solo afecta el presente, sino que pone en riesgo la estructura de seguridad social para las futuras generaciones.
El rol del Estado y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad
Otro tema de preocupación abordado fue el destino del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS). Santín expresó su rechazo a cualquier intento de liquidar estos activos, los cuales deberían funcionar como un reaseguro para el sistema en momentos de crisis y no como una caja para cubrir baches fiscales corrientes.
Perspectivas a futuro
Para concluir, el entrevistado enfatizó que, sin una fórmula de movilidad que proteja seriamente contra la inflación y sin una recuperación de la actividad económica que mejore la recaudación, el escenario para los jubilados seguirá siendo de «supervivencia».
