“Va a faltar gas”: fuerte advertencia del sector energético por cortes, demoras en importaciones y problemas de infraestructura

El presidente de la Cámara Argentina de Gas Licuado y Petróleo, Pedro Cascales, advirtió que la Argentina atraviesa una situación “recurrente” de falta de gas durante los inviernos y alertó que este año podrían profundizarse los problemas de abastecimiento por demoras en la importación de buques de GNL, restricciones en la red de transporte y el impacto internacional de la crisis en Medio Oriente.

En una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, de FM Estudio 2 Pilar, Cascales aseguró que ya hubo cortes de suministro en industrias y estaciones de GNC, aun antes de la llegada de las temperaturas más bajas.

“Todos los inviernos falta gas. Esto ocurre desde 2003, cuando la actividad económica empezó a recuperarse después de la crisis. Argentina tiene gas, incluso en exceso, pero el problema es la infraestructura para transportarlo”, explicó.

Cortes de gas y alarma en la industria

El dirigente empresario confirmó que ya se registraron restricciones para estaciones de GNC y empresas con contratos “interrumpibles”, es decir, aquellos usuarios industriales que pagan una tarifa más baja a cambio de aceptar eventuales cortes en períodos de alta demanda.

“Sí hubo faltantes en las semanas pasadas. Hubo cortes en industrias y en estaciones de GNC. Y todavía no hizo tanto frío como para esa situación”, sostuvo.

Según explicó, el sistema energético argentino enfrenta un problema estructural: durante los picos de consumo residencial en invierno, los gasoductos no alcanzan a transportar todo el volumen necesario hacia los grandes centros urbanos e industriales.

“Los ductos son una manta corta. En los días de mucho frío, el consumo residencial se dispara y la capacidad de transporte no alcanza”, señaló.

La polémica por los barcos de GNL

Durante la entrevista, Antonio Novas planteó las dudas generadas por la decisión del Gobierno nacional de retroceder con el esquema de privatización de la compra de gas natural licuado y volver a delegar en Enarsa la adquisición de los buques importados.

Cascales evitó opinar sobre el proceso administrativo de licitación, aunque admitió preocupación por la demora en la contratación de barcos en un contexto internacional complejo.

“Conseguir GNL hoy no es fácil. El 20% del gas natural licuado que importa la Argentina proviene de Qatar y toda esa producción sale por el estrecho de Hormuz”, indicó.

Además, remarcó que el conflicto en Medio Oriente duplicó los precios internacionales del GNL y complicó la logística global.

“El GNL es muy costoso de transportar porque requiere barcos refrigerados a 160 grados bajo cero. No es como transportar petróleo”, explicó.

La propuesta del sector: reemplazar gas natural por propano

Frente a este escenario, la Cámara Argentina de Gas Licuado y Petróleo impulsa un esquema alternativo para las grandes industrias: utilizar propano —gas licuado de petróleo— como respaldo energético durante los picos de demanda invernal.

“Argentina produce el doble del propano que consume. Somos superavitarios y gran parte se exporta. Lo que proponemos es usar ese excedente para sustituir faltantes de gas natural en invierno”, afirmó Cascales.

El empresario aclaró que la adaptación requiere inversiones en las plantas industriales para poder operar con ese combustible alternativo, aunque sostuvo que muchas fábricas ya cuentan con sistemas preparados.

“Hay más de 30 o 40 plantas en Argentina que ya usan propano. Algunas podrían volver rápidamente a operar con ese sistema”, indicó.

Sin embargo, admitió que para nuevas industrias será difícil llegar a tiempo para este invierno.

“El problema va a seguir”

Cascales consideró que la crisis energética no se resolverá únicamente con más importaciones de barcos, sino con una combinación de inversiones en infraestructura y planes de respaldo para la industria.

“Los gasoductos son muy costosos y normalmente se construyen para consumos promedio, no para los picos extremos. Por eso este problema va a seguir siendo recurrente”, advirtió.

También explicó que gran parte del gas importado se destina a generación eléctrica, ya que en invierno aumenta fuertemente el consumo de electricidad por calefacción.

“Muchas centrales eléctricas funcionan con gas. Cuando hay mucha demanda, algunas pasan a gasoil, pero eso es carísimo”, señaló.

Finalmente, resumió el escenario con una definición contundente: “Gas va a faltar en estos días de invierno, seguramente”.

Compartir en las redes