Silvina Batakis advirtió por el atraso cambiario y cuestionó el rumbo económico: “La industria está muy mal”

La compra de dólares por parte de los argentinos volvió a instalar el debate sobre el rumbo del mercado cambiario y las expectativas económicas de cara a las elecciones. En julio, alrededor de 1,7 millones de personas compraron dólares por unos USD 3.300 millones, un comportamiento que despertó interrogantes sobre si se trata de un fenómeno estacional o de una señal de desconfianza frente al esquema económico.

La discusión fue abordada por la economista y ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano de la provincia de Buenos Aires, Silvina Batakis, durante una entrevista con Antonio Novas en el programa Personalmente, que se emite por FM Estudio 2.

Batakis consideró que la fuerte demanda de dólares no necesariamente responde a una expectativa inmediata de devaluación, sino también a la pérdida de valor de los ahorros en pesos frente a una inflación que, según planteó, continúa siendo elevada.

“En Argentina, si bien hoy no se percibe un riesgo devaluatorio fuerte, lo que sí está sucediendo es que la inflación en dólares en Argentina fue muy alta”, explicó.

“La reserva de valor más clásica de Argentina es el dólar”

Para Batakis, una de las claves para entender el comportamiento de los ahorristas está en la diferencia entre la inflación y el rendimiento de las inversiones tradicionales.

“Vos tenés un interanual de inflación del 33%, plazos fijos que no te rinden eso”, señaló durante la entrevista.

En ese contexto, sostuvo que quienes tienen capacidad de ahorro buscan preservar el valor de su dinero mediante la compra de dólares.

“Si no me rinde, si voy a pesos y pierdo contra la inflación, prefiero preservarme en dólares”, afirmó.

La economista también explicó qué destino habría tenido parte de los aproximadamente USD 3.300 millones comprados durante julio. Según su análisis, cerca de USD 1.000 millones habrían quedado depositados dentro del sistema financiero, mientras que otro monto similar habría pasado a formar parte del ahorro en efectivo de las familias.

El resto, señaló, habría sido utilizado para cancelar consumos con tarjetas de crédito vinculados a compras realizadas en el exterior o a bienes finales adquiridos desde la Argentina.

Para Batakis, ese comportamiento refleja una economía profundamente segmentada.

“Esto habla de vuelta de esa economía totalmente dividida”, sostuvo.

La advertencia por el dólar y el temor a una devaluación

Durante la entrevista, Novas planteó si el incremento en la demanda de dólares podía estar relacionado con una pérdida de confianza en el esquema cambiario y en la política económica del Gobierno.

Batakis coincidió en que el dólar continúa siendo uno de los principales factores de incertidumbre de la economía argentina, aunque evitó afirmar que exista actualmente un escenario de devaluación inminente.

“Todos los ingredientes en la economía argentina vinculados con el dólar están siempre presentes”, señaló.

En ese sentido, cuestionó la estrategia oficial de utilizar al dólar como ancla para intentar contener la inflación.

“El riesgo que tiene el dólar en Argentina de sostenerlo planchado porque ellos quieren, o tener como ancla el dólar para poder bajar la inflación, tampoco les está funcionando”, afirmó.

La ex ministra de Economía también hizo referencia a las declaraciones del vocero presidencial sobre un eventual valor del dólar cercano a los $1.800.

“Eso por supuesto también es un anticipo de algo que seguramente puede venir y la gente lo percibe así”, consideró.

Ante la posibilidad de que el tipo de cambio pase de una cotización cercana a los $1.500 a $1.800, Batakis reconoció que se trataría de un salto significativo.

“Sería un salto devaluatorio muy grande”, advirtió.

Sin embargo, remarcó que actualmente el mercado se encuentra dentro del esquema de bandas cambiarias y que el comportamiento futuro del tipo de cambio dependerá de cómo evolucione ese sistema.

La industria, en el centro de las críticas

La entrevista tuvo además un capítulo especial dedicado a la industria argentina, en el marco del Día de la Industria.

Consultada por Novas sobre su diagnóstico del sector al 2 de septiembre, Batakis fue contundente:

“La verdad que muy mal”.

La ministra sostuvo que la situación industrial constituye una de las principales preocupaciones para quienes defienden un modelo de desarrollo basado en la producción y la generación de empleo.

“La industria es uno de los grandes sectores que generan puestos de trabajo. Hoy la discusión en el mundo es cómo se van a generar puestos de trabajo”, explicó.

Batakis cuestionó las políticas implementadas por el gobierno de Javier Milei y aseguró que durante la actual gestión se desarticularon herramientas que, desde su perspectiva, eran necesarias para sostener el entramado productivo.

Según los números mencionados durante la entrevista, la actividad industrial habría registrado una caída del 2,2% durante el primer semestre del año respecto del mismo período del año anterior.

Pero la ministra amplió el diagnóstico y aseguró que, desde el inicio de la gestión de Milei, la actividad industrial acumuló una caída cercana al 10%.

Otro de los datos que puso sobre la mesa fue el nivel de utilización de la capacidad instalada. Según señaló, alrededor del 40% de la capacidad productiva de la industria no estaría siendo utilizada.

También sostuvo que se pierden aproximadamente 30 empresas por día entre pequeñas, medianas y grandes compañías.

“Estos son puestos de trabajo que se pierden y que es difícil construir rápidamente esa matriz industrial”, afirmó.

Para Batakis, el impacto no se limita al sector productivo sino que también tiene consecuencias territoriales y sociales.

“No hay clave productiva, no hay clave federal y esto genera por supuesto mayor desigualdad social”, sostuvo.

La otra preocupación de Batakis: aumentó la morosidad en las viviendas bonaerenses

Sobre el final de la entrevista, Novas dejó momentáneamente el análisis macroeconómico para referirse a la actual función de Batakis como ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano de la provincia de Buenos Aires.

El periodista destacó la importancia del momento en que una familia recibe las llaves de su vivienda y planteó que la entrega de una casa representa el cierre de un proceso que involucra presupuesto, construcción y ejecución de políticas públicas.

Batakis coincidió con la importancia de ese momento, pero introdujo un dato que, según explicó, refleja el deterioro de la situación económica de muchas familias bonaerenses.

“La verdad que es una sensación hermosa, pero decirte que las viviendas en la provincia de Buenos Aires se cobran y que aumentó la morosidad también”, señaló.

Según explicó, la morosidad entre los beneficiarios de viviendas provinciales comenzó a crecer desde marzo.

“Vos tenías una morosidad del 5% y hoy estás en un 45%”, afirmó.

Batakis vinculó ese incremento con las dificultades que atraviesan los hogares para afrontar sus compromisos mensuales.

Las cuotas de las viviendas, explicó, rondan actualmente los $300.000 y se pagan en plazos extendidos. Sin embargo, aseguró que para algunas familias ese monto se volvió difícil de afrontar.

“Hoy hay familias que 300 mil pesos no lo pueden pagar”, sostuvo.

La funcionaria explicó que algunas familias optan por dejar de pagar sus viviendas para poder afrontar otras deudas y compromisos financieros.

Un nuevo programa para aliviar a los deudores

Frente a este escenario, Batakis adelantó que la Provincia trabaja en un programa destinado a facilitar la regularización de las familias que tienen cuotas atrasadas.

“Vamos a lanzar algún programa para que las familias puedan ponerse al día”, anticipó.

El objetivo, según explicó, será evitar que la deuda se transforme en una carga adicional para hogares que ya atraviesan dificultades económicas.

La ministra aseguró además que se buscará evitar la aplicación de punitorios y generar mecanismos que permitan a los beneficiarios regularizar su situación.

“Tratar de que sea un alivio y no una carga más”, resumió.

La entrevista terminó con el compromiso de continuar la conversación sobre la política habitacional bonaerense y el impacto que tiene la situación económica sobre las familias que acceden a una vivienda construida a través de programas del Estado provincial.

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