La exministra de Economía Felisa Miceli aseguró que el modelo económico del gobierno de Javier Milei “no mejora la vida de la gente” y sostuvo que la fuerte suba de la inflación mayorista registrada en abril podría trasladarse parcialmente a los precios al consumidor en los próximos meses. Además, vinculó la caída de la recaudación con las políticas de ajuste y afirmó que “los programas neoliberales siempre requieren más ajuste”.
En diálogo con Antonio Novas en FM Estudio 2, Miceli analizó el dato difundido por el INDEC que marcó una inflación mayorista del 5,2% en abril, la más alta de los últimos dos años, y explicó que históricamente ese indicador suele anticipar el comportamiento de los precios minoristas.
“Nosotros siempre consideramos que de alguna manera la inflación mayorista anticipa a la minorista”, afirmó. Sin embargo, aclaró que el traslado no necesariamente será completo porque “la demanda interna está absolutamente deteriorada”.
Según la exfuncionaria, el escenario actual combina sectores exportadores en crecimiento con una fuerte retracción en actividades vinculadas al empleo y el consumo interno. “Hay sectores como la minería, la energía y el agro que mejoran su performance, pero son actividades que generan muy poco empleo. En cambio, caen la industria, el comercio, la construcción y los servicios”, señaló.
Miceli remarcó que la caída del poder adquisitivo limita la capacidad de las empresas para trasladar costos a precios. “Aunque quieran aumentar los precios no lo pueden hacer porque no venden nada”, explicó. Y agregó que esa situación termina afectando la rentabilidad de los comercios minoristas.
En ese sentido, sostuvo que el deterioro salarial y jubilatorio es uno de los factores centrales de la crisis de consumo. “Por más que digamos 2,5% o 3% de inflación, siguen siendo niveles muy altos para ingresos que no se recomponen”, indicó.
Durante la entrevista, Novas también le consultó por la fuerte caída de la recaudación tributaria, que acumula nueve meses consecutivos de retroceso. Miceli respondió que ese fenómeno es una consecuencia directa del ajuste fiscal.
“Los programas de ajuste siempre requieren más ajuste porque ajustan y cae la recaudación”, afirmó. Y explicó: “Cuando cae el consumo, caen el IVA, el impuesto al cheque y todos los tributos vinculados a la actividad económica”.
La exministra consideró que el Gobierno enfrenta cada vez menos margen fiscal debido al peso creciente de los intereses de la deuda. “Hay gastos que ya no se pueden bajar más y otros que incluso siguen subiendo”, sostuvo.
Consultada sobre la posibilidad de que el Ejecutivo elimine beneficios como el régimen de Zona Fría para las tarifas de gas, Miceli opinó que la medida se enmarca en “una segunda ola de ajustes”.
“Hay una intención clara de no ceder en el equilibrio fiscal y que el ajuste siga recayendo sobre los sectores más vulnerables”, afirmó. Además, cuestionó recientes decisiones oficiales vinculadas al transporte para personas con discapacidad y definió el rumbo económico como “una política de la crueldad”.
Para Miceli, el esquema actual reproduce dinámicas similares a las de la década del 90. “Los 90 fueron un claro ejemplo de lo que estamos viviendo nuevamente”, concluyó.
