En una entrevista profunda realizada por Antonio Novas en el programa Personalmente, el reconocido economista Luis Secco analizó los pilares del programa económico actual, los riesgos de la desregulación y las asignaturas pendientes para estabilizar la macroeconomía argentina.
El ancla fiscal y sus límites
Secco destacó que, si bien el Gobierno ha logrado hitos importantes en materia de equilibrio fiscal, la sostenibilidad de este proceso es el gran interrogante de los mercados.
Calidad del ajuste: El economista señaló que no basta con «pisar el gasto», sino que se requiere una reforma estructural que sea percibida como permanente por los inversores.
La batalla contra la inflación: Analizó que la desaceleración de los precios es una condición necesaria pero no suficiente para la recuperación económica si no viene acompañada de una mejora en los ingresos reales.
El frente cambiario: Advirtió sobre la presión que genera el esquema actual sobre las reservas y la importancia de definir una hoja de ruta clara para la salida del cepo.
El rol de las provincias y el federalismo fiscal
Desde una perspectiva técnica, Secco abordó la tensión entre la Nación y los gobernadores por el reparto de recursos.
Transferencias y disciplina: Explicó que el recorte de fondos no coparticipables es una herramienta de disciplina fiscal, pero que genera una parálisis en la obra pública y en servicios básicos provinciales que impactan en la actividad económica general.
Resistencia política vs. Viabilidad económica: Para el economista, la viabilidad del plan depende de que la política acompañe las reformas necesarias en el Congreso, evitando que la incertidumbre jurídica frene la llegada de capitales.
«El mercado no solo mira el déficit cero, mira cuán gobernable es el proceso de cambio que se está intentando implementar», sostuvo Secco durante el diálogo.
Perspectivas para el segundo semestre
Luis Secco concluyó que el éxito de la gestión dependerá de la capacidad de transformar el «ajuste de emergencia» en un plan de estabilización integral. La recuperación del consumo y la reactivación de la inversión privada serán los termómetros que definan si el modelo actual logra consolidarse o si enfrenta turbulencias sociales y políticas mayores.
