Entre el «Relato» de la Recuperación y la Realidad de la Calle

Editorial de Antonio Novas en el programa Personalmente / 11 de Marzo 2026

Hoy en Personalmente, nos toca desgranar una realidad que parece bifurcada. Por un lado, los fríos números de las planillas oficiales que hablan de una «estabilización» y, por el otro, el termómetro de la calle que marca una fiebre que no cede.

La ilusión de los números
Se nos intenta convencer de que el peor momento ya pasó. Se celebran indicadores que, vistos de cerca, solo benefician a los mismos de siempre: la especulación financiera y el sector extractivo. Pero, ¿qué pasa con el resto? El crecimiento que pregona el Gobierno es un crecimiento «raquítico» porque no tiene alma, no tiene gente adentro. Cuando un tercio de la actividad económica se explica por intermediación financiera, lo que estamos viendo no es una recuperación, es un festival de bonos mientras las persianas de las Pymes siguen bajando.

El consumo: el gran ausente
Lo decíamos hace instantes: las ventas minoristas han caído un 5,6% en febrero. No es un número al azar; son diez meses de caída libre. Estamos viviendo un «apagón» del consumo. Las familias argentinas ya no eligen qué comprar, sino qué dejar de pagar. El dilema de hierro hoy es: la escuela de los chicos, la factura de luz con aumentos siderales o el plato de comida.

Este plan económico no tiene al bienestar social como objetivo. El objetivo es el equilibrio fiscal a cualquier costo, y ese costo es, lógicamente, la recesión profunda. Se busca domar la inflación matando la demanda. Es la paz de los cementerios.

La política y su laberinto
Lo más preocupante, quizás, no sea solo la economía, sino la falta de una alternativa política que le hable a ese trabajador que hoy se siente huérfano. Hay una desarticulación en el campo nacional y popular que asusta. Si la política no ofrece una salida racional y productiva, lo que queda es el vacío. Y ya sabemos, por nuestra historia reciente, que cuando la política deja un vacío, el caos no tarda en llenarlo.

Una reflexión necesaria
No se puede gobernar solo con una planilla de Excel. La economía es, ante todo, una ciencia social. Detrás de cada punto del PBI que se pierde, hay una familia que cae bajo la línea de pobreza. Detrás de cada fábrica que cierra, hay décadas de saber acumulado que se pierden.

En este programa (Personalmente), vamos a seguir poniendo el foco ahí: donde el relato oficial se quiebra y aparece la realidad cruda de los argentinos que la pelean todos los días.

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